Ryanair obtuvo en España unos ingresos de 1.711,3 millones de euros en la primera mitad de su ejercicio fiscal 2027, cerrado en septiembre, lo que supone una caída del 2,5% respecto al mismo periodo del año anterior, en un escenario condicionado por el recorte de plazas en aeropuertos regionales a raíz de su pulso con Aena por las tasas aeroportuarias.
Con este volumen de ventas, el mercado español se mantuvo como el segundo más relevante para la aerolínea 'low cost' irlandesa, solo por detrás de Italia, donde alcanzó unos ingresos de 2.186,6 millones de euros, un 4,2% más en comparación interanual.
En tercer lugar se situó Reino Unido, con 1.489,5 millones de euros y un incremento del 6%, mientras que Irlanda ocupó la cuarta posición, con una facturación de 540,3 millones de euros, un ligero descenso del 0,6%, de acuerdo con los resultados difundidos por la compañía.
La contracción de la facturación en España también se dejó notar en los meses de verano, correspondientes a su segundo trimestre fiscal —de julio a septiembre—, cuando registró unos ingresos de 967,5 millones de euros, un 1,6% inferiores a los del mismo periodo del ejercicio precedente.
En el ámbito doméstico, Ryanair redujo en 1,2 millones las plazas ofertadas en la España regional durante la temporada estival de este año y canceló todos sus enlaces con origen o destino en Asturias. Esta decisión se suma al millón de asientos que ya había retirado durante el invierno 2025/2026.
En el conjunto del grupo, la aerolínea de bajo coste incrementó su facturación un 3%, hasta 10.080 millones de euros, y transportó 125,8 millones de pasajeros, un 6% más, aunque con tarifas un 4% inferiores.
En cuanto al resultado neto, el beneficio se situó en 2.147 millones de euros, un 15% menos que en el primer semestre del ejercicio anterior, y la compañía advirtió de que la factura del combustible se elevará en 2.000 millones para 2027.