En su intervención de este miércoles ante el empresariado catalán, en las jornadas del Cercle d'Economia, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha realzado la importancia de la mano de obra migrante para la economía española. Así, Sánchez ha advertido de que "si no hacemos nada" en este campo, "de aquí a dos o tres décadas España puede acabar teniendo una fuerza laboral como la de 1980-1990".
"Quienes hablan de deportaciones o dicen que no se necesita migración no solo mienten sino que están condenando la prosperidad futura del país", aseveraba el presidente del Ejecutivo, quien poco después remataba con la siguiente afirmación: "Es evidente que el dilema es si queremos tener sociedades abiertas y, por lo tanto, prósperas, o sociedades cerradas y, por lo tanto, empobrecidas".
Ventaja de la migración latinoamericana
En cuanto a la procedencia de esa población migrante, Sánchez ve una gran ventaja en España por la cantidad de personas que llegan al país procedente de América Latina, "una migración muy semejante desde el punto de vista cultural e idiomático". Pedro Sánchez ha aprovechado para indicar que en el actual proceso extraordinario de regulación de migrantes la mayoría de beneficiados son latinoamericanos "que ya viven entre nosotros".
Sobre cómo ordenar esa inmigración, Sánchez ha dicho que "tenemos que hacerlo es de forma inteligente, luchar contra las mafias y hacer procesos de integración que nos permitan coexistir".