Shell cerró los nueve primeros meses de 2026 con un beneficio neto atribuido de 28.573 millones de dólares (25.660 millones de euros), lo que implica un aumento del 109% frente al mismo periodo del ejercicio anterior. En paralelo, la multinacional energética ha comunicado el lanzamiento de un nuevo plan de recompra de acciones por un importe máximo de 5.000 millones de dólares (4.490 millones de euros).
La compañía petrolera explicó que estos resultados se apoyan en unos precios más elevados, mejores márgenes de refino y un incremento de la actividad comercial. Estos factores positivos solo se vieron parcialmente compensados por menores volúmenes, cambios fiscales adversos y efectos desfavorables en los tipos de interés.
Entre enero y septiembre, Shell registró una cifra de negocio de 261.808 millones de dólares (235.122 millones de euros), lo que representa un avance del 26,5% interanual. Al cierre del periodo, la deuda neta se situaba en 39.733 millones de dólares (35.683 millones de euros), un 3,6% menos que al término del tercer trimestre del año precedente.
En el tercer trimestre, de julio a septiembre, el beneficio neto atribuido de Shell se disparó un 126%, hasta 12.027 millones de dólares (10.828 millones de euros). En esos tres meses, la facturación ascendió a 95.322 millones de dólares (85.606 millones de euros), lo que supone un incremento del 35,4% respecto al mismo tramo del año anterior.
“El enfoque constante de Shell en el rendimiento operativo permitió obtener resultados muy sólidos en un trimestre marcado por la continua y grave disrupción del sistema energético mundial”, ha comentado el consejero delegado de la petrolera, Wael Sawan.
Además, el máximo ejecutivo ha detallado que, a la vista del sólido comportamiento financiero de la empresa, Shell pondrá en marcha un programa de recompra de acciones por valor de 5.000 millones de dólares para los próximos tres meses.