El conglomerado mexicano Sigma Foods, dueño de enseñas como Campofrío, Navidul, Revilla y Oscar Mayer, registró entre enero y septiembre un beneficio neto atribuido de 4.363 millones de pesos mexicanos (209,9 millones de euros), lo que supone una caída interanual del 17,4%.
En este mismo periodo, la cifra de negocio retrocedió un 4,3%, hasta los 127.045 millones de pesos (6.111 millones de euros), mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) se contrajo un 6,8%, situándose en 14.934 millones de pesos (718,3 millones de euros).
En cuanto a los costes de producción, comercialización, administración y otros conceptos no detallados, Sigma Foods contabilizó un total de 115.823 millones de pesos (5.571 millones de euros), lo que representa un descenso del 3,9% respecto al mismo intervalo del ejercicio anterior.
Si se analiza únicamente el tercer trimestre, el beneficio alcanzó los 1.504 millones de pesos (72,3 millones de euros) y los ingresos sumaron 43.015 millones de pesos (2.069 millones de euros), lo que implica un avance del 7,7% en las ganancias y un recorte del 4,8% en la facturación.
“Sigma Foods continuó mostrando un sólido desempeño durante el tercer trimestre, alcanzando niveles récord de volumen, ingresos y flujo comparable, tanto trimestrales como acumulados”, ha resumido el director general, Rodrigo Fernández.
Previsiones y nueva planta en Valencia
De cara a los próximos ejercicios, el máximo responsable de la compañía ha proyectado que el flujo comparable para el conjunto de 2026 se sitúe en torno a 1.140 millones de dólares (1.021 millones de euros), es decir, unos 40 millones de dólares (35,8 millones de euros) más que las estimaciones iniciales.
Además, ha anticipado un “entorno favorable” para los insumos durante la primera mitad de 2027 y, en lo que respecta al negocio europeo, ha puesto en valor el “hito importante” y “componente clave” que supondrá para la capacidad productiva del grupo la puesta en marcha de una nueva planta en Valencia.