Soltour ha revisado los datos de su programación de verano para trazar un perfil actualizado del viajero español. El análisis revela que conviven distintos estilos a la hora de organizar las vacaciones: los destinos clásicos continúan como primera elección, mientras gana terreno una demanda por opciones alternativas que mezclan cultura, naturaleza, vivencias genuinas y descanso en la costa.
Según las reservas gestionadas por Soltour, lugares como Riviera Maya, Punta Cana, Samaná, la isla de Sal (Cabo Verde), Tenerife, Gran Canaria, Mallorca y Menorca siguen acaparando buena parte de la demanda estival, respaldados por la comodidad y seguridad del formato “Todo Incluido”.
En paralelo, destinos menos habituales como Albania, Montenegro, Madeira y el Algarve registran un aumento significativo en el interés del público español, que se inclina por propuestas con fuerte componente de cultura local, entornos naturales y experiencias auténticas.
El turoperador también subraya el auge de los circuitos y viajes combinados, que facilitan integrar turismo cultural y descanso en la playa en un mismo itinerario. Así, el viajero aspira a enlazar la vitalidad cultural de las ciudades con la desconexión frente al mar, convirtiendo sus vacaciones en una experiencia global.
Respecto a los plazos de reserva, Soltour identifica una marcada división entre un viajero previsor, que organiza con varios meses de antelación para asegurar plazas en rutas de larga distancia o circuitos complejos, y otro perfil más espontáneo, que decide con pocas semanas o incluso días de margen. Esta combinación de comportamientos sostiene un ritmo continuo de reservas para los meses de agosto y septiembre.
“El gran hallazgo de esta radiografía es comprobar que el viajero español ha sofisticado sustancialmente su manera de planificar el verano”, ha destacado el director comercial de Soltour, Luis Santos, quien señala que los destinos tradicionales siguen siendo una garantía, aunque existe un interés real por propuestas híbridas que combinan ciudad y playa.