El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha recalcado que la convocatoria de paro general, además de ser una protesta vinculada a la vivienda, “tiene también clarísimos motivos laborales”, entre ellos reclamar “subidas salariales de entre el 4 y el 7% en los convenios colectivos y de al menos el 7% en SMI”.
Sordo ha intervenido este viernes en Bilbao junto al secretario general de CCOO de Euskadi, Santi Martínez, en un encuentro con la dirección del sindicato en Euskadi y representantes de varias secciones sindicales para empezar a trabajar en la difusión de los motivos de la huelga general del 11 de noviembre.
En atención a los medios, el dirigente sindical ha subrayado que el hecho de que coincidan todas las centrales en la misma fecha “garantiza la masividad de las movilizaciones sociales” y ha augurado un paro “bastante significativo”. Ha avanzado que CCOO de Euskadi “va a poner toda la carne en el asador en esa tarea”.
Según ha remarcado, a la CEOE “ya le ha quedado claro que la huelga y la movilización del 11 de noviembre tiene también clarísimos motivos laborales”, porque, a la reivindicación de vivienda, se suman exigencias de mejora salarial.
Sobre las demandas de CCOO, ha señalado que “hay que recuperar un acuerdo de convenios colectivos que sitúe el incremento salarial para los próximos años entre el 4% y el 7%” y, de forma paralela, “una subida del salario mínimo interprofesional de al menos el 7%”.
“No hay reivindicación más laboral que esa, que le quede claro a CEOE que vamos por ahí y ese es uno de los motivos centrales para nosotros de la convocatoria del 11 de noviembre”, ha enfatizado.
En el ámbito de la vivienda, ha indicado que el sindicato apuesta por la recuperación y convalidación de los dos reales decretos que decayeron en el Congreso de los Diputados y que podrían salir adelante en la Diputación Permanente.
Ha resaltado que la huelga del 11 de noviembre “tiene que situar una reivindicación masiva en España y transversal” porque “nuestro país necesita una gran infraestructura pública de vivienda para la próxima década”.
Sordo ha sostenido que España “tiene que contar con al menos un millón y medio de viviendas de precio protegido para garantizar soluciones habitacionales a toda la población española y para condicionar los precios de mercado”. Y ha advertido de que “no se hace solo con medidas regulatorias sobre los alquileres, sobre los desahucios o sobre la prórroga de los contratos de alquiler”, aunque CCOO comparte esas medidas.
El líder de CCOO ha añadido que, “para que de verdad la política de vivienda en España empiece a ser una política de vivienda y deje de ser una política inmobiliaria, hace falta dotarse de una gran infraestructura pública, de viviendas públicas o al menos de precio protegido y de precio asequible”.
En esta línea, ha asegurado que “podíamos tener ese parque de vivienda pública” porque “entre el año 60 y la actualidad se han construido 6 millones y medio de viviendas que tuvieron alguna forma de precio protegido y entre el año 80 y 2023 se construyeron 2,7 millones de viviendas a precios protegidos”, pero “el problema es que se desclasificó esas viviendas y pasaron a ser viviendas de mercado y eso ha impedido que nuestro país tenga una palanca pública para intervenir de verdad el mercado de la vivienda”.
También ha considerado imprescindible “meter mano con la regulación” a empresas, fondos de inversión y fondos buitre que “acaparan vivienda para hacer negocio con la especulación o con usos como el turístico que encarecen la vivienda y la vida en los barrios”. A su juicio, “hay que impedir el uso de la vivienda como un útil turístico en las zonas tensionadas al menos y limitar, al menos temporalmente, los precios de los alquileres en las zonas tensionadas”, si bien ha admitido que “solo con esto no lo vamos a arreglar todo”.
Por ello, ha defendido la necesidad de “apelar a todas las administraciones”, que constituye el otro “gran objetivo de la huelga”, para que “sea irreversible una política de vivienda que garantice que todo ciudadano en nuestro país pueda acceder a una vivienda a precio asequible y subidas salariales de entre el 4 y el 7% en los convenios colectivos y de al menos el 7% en el salario mínimo interprofesional”.
Sordo ha reiterado que la meta principal del 11N es “meter una vertiente laboral en la reivindicación y favorecer una inmensa movilización social”. En su opinión, la huelga del 11 de noviembre será “el preludio de movilizaciones sociales en la calle, del conjunto de la ciudadanía, de forma muy transversal, pidiendo políticas de vivienda que garanticen el acceso a pisos asequibles a todo el mundo”.
“Y esa dimensión social del 11N para nosotros es clave”, ha recalcado, insistiendo en que incorporarán el componente salarial “precisamente para tratar de uniformizar la reivindicación” porque la situación de la vivienda en España es “preocupante, pero no es igual de dramática en todo el país”.
Como ha apuntado, “no es lo mismo la percepción y la situación en las grandes capitales, en las zonas tensionadas por el turismo o en las islas, que en la España interior y en la España vaciada, que prácticamente el gran problema que tiene es de despoblación más que de precios desmesurados de la vivienda”.
En cualquier caso, ha destacado que se trata de “un problema bastante más transversal de lo que parece, porque, normalmente, allí donde la vivienda es más barata también los salarios son algo menores, con lo cual la relación entre el salario y la vivienda no es tan distante a como es en los grandes núcleos urbanos”.
Además, ha alertado de que “el problema de la vivienda no está afectando solo a la gente joven, sino que “el tema es mucho más transversal de lo que parece, mucho más uniforme de lo que parece, aunque no se percibe con el mismo dramatismo en unas partes de España que en otras”.
Marco argumental de la huelga
Por su parte, el secretario general de CCOO Euskadi, Santi Martínez, ha indicado que la reunión de este viernes busca “empezar a trabajar la extensión de los motivos de la huelga general del próximo 11 de noviembre” porque han querido ampliar el marco argumental a “aspectos mayores que el tema del acceso a la vivienda”. Por ello, ha explicado, están abordando el encarecimiento de los precios y “cómo son compatibles con el incremento de los beneficios empresariales” y también la cuestión de los salarios mínimos.
En este espacio asambleario en Euskadi, ha señalado, han presentado la iniciativa sindical a nivel estatal de incremento del SMI en un 7%, “perfectamente compatible con el salario mínimo de convenio” que defiende CCOO Euskadi y el resto del sindicalismo confederal.
Martínez ha defendido que se trata de una subida que “en ningún caso pone en peligro el sistema, que es compatible con el SMI de convenio y que se enfrenta a otro tipo de iniciativas que lo que buscan es fragmentar el SMI y llevarlo a un Parlamento con una mayoría parlamentaria antisocial, como hemos tenido la desgracia de ver últimamente”.
También ha admitido que son conscientes de que esta huelga se enmarca en un escenario de elecciones generales, pero ha recalcado que quieren “contribuir desde el aspecto sindical a poner en el centro del debate y de la conversación pública las necesidades materiales de la gente, que son aspectos que la gente tiene que valorar a la hora de ir a votar”.