TSK Electrónica y Electricidad ha anunciado la firma reciente de varios contratos de calado en sus divisiones de Transición Energética y Digitalización, así como en el área de Handling y Minería. Estos nuevos proyectos se desarrollarán en Estados Unidos e Israel.
Tal y como ha comunicado TSK a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en el campo de la transición energética y la digitalización la compañía ha suscrito un acuerdo para ofrecer servicios de ingeniería y gestión de proyecto en una central de ciclo combinado de un gigavatio (GW) de potencia situada en Amarillo, Texas (Estados Unidos).
El plan está impulsado por Fermi America y pretende dar respuesta al fuerte incremento de la demanda eléctrica asociada al despliegue de infraestructuras de inteligencia artificial. TSK asumirá el diseño y la ingeniería de la planta en cooperación con Siemens Energy, responsable del suministro de tres turbinas de gas natural a lo largo de este ejercicio 2026.
Además, la compañía ha cerrado otro contrato para el desarrollo de una central de generación eléctrica de ciclo combinado de alrededor de 800 megavatios (MW) en el entorno de Tel Aviv (Israel).
Esta instalación dispone de un presupuesto cercano a 1.000 millones de dólares estadounidenses y tiene como cliente final a la firma privada OPC Energy Ltd. Las obras se realizarán al 50 por ciento mediante una alianza de empresas “joint venture” con la constructora local Shikun & Binui-Solel Boneh, y cuentan con un plazo de ejecución previsto de 53 meses.
TSK asumirá el liderazgo en las labores de ingeniería, compras y puesta en marcha, concentrando la mayor parte de estas funciones en sus centros de trabajo en España.
En paralelo, dentro del negocio de manejo de materiales y minería, TSK ha materializado, a través de su filial PHB Weserhütte, S.A., un contrato de servicios de ingeniería ligado a un proyecto de materias primas críticas. Esta actuación se enmarca en los objetivos de la Unión Europea de reforzar su autonomía estratégica industrial y se ha concebido para una capacidad futura de hasta 1,5 millones de toneladas anuales. El propósito del contrato, bajo una metodología de libros abiertos, es abordar la estimación, la paquetización y el análisis de riesgos, lo que podría desembocar en la posterior ejecución integral del proyecto.
