El presidente de Vox y candidato a la Presidencia del Gobierno, Santiago Abascal, ha defendido que las expulsiones de inmigrantes que plantea su formación deberán llevarse a cabo de manera individualizada y respetando los procedimientos legales. En una entrevista concedida a La Vanguardia, publicada este domingo, 25 de octubre, el dirigente ha situado la inmigración, la reducción de impuestos y la desregulación económica entre sus prioridades de cara a las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, al tiempo que ha reiterado que su objetivo es alcanzar la Moncloa y no convertirse en vicepresidente de un eventual Gobierno encabezado por Alberto Núñez Feijóo.
La entrevista, realizada por las periodistas Lola García y Cristina Sen en Mallorca, se produce en plena precampaña electoral, marcada por los contactos entre PP y Vox para explorar posibles acuerdos y por los incidentes registrados durante algunos actos de la formación de Abascal. El dirigente ha asegurado que considera agotado el ciclo político de Pedro Sánchez, aunque ha pedido cautela ante las expectativas electorales y ha recordado lo sucedido en las generales de 2023, cuando los resultados se alejaron de las previsiones de buena parte de las encuestas. En este contexto, ha acusado al Ejecutivo de recurrir a posibles maniobras para mantenerse en el poder, unas afirmaciones que no ha acompañado de pruebas concluyentes sobre la existencia de fraude electoral.
Abascal defiende la "remigración" y asegura que las expulsiones serán individuales
La política migratoria ha ocupado uno de los principales bloques de la entrevista. Abascal ha reiterado su intención de impulsar repatriaciones de personas en situación irregular, expulsiones de extranjeros condenados por delitos y medidas para favorecer el retorno de inmigrantes que no trabajen y reciban prestaciones sociales. El líder de Vox ha defendido que estas actuaciones deberán desarrollarse de forma continuada y mediante procedimientos individuales, rechazando la imagen de expulsiones colectivas indiscriminadas.
"España es un Estado de derecho", ha afirmado Abascal, que ha reconocido que su propuesta podría requerir modificaciones de la legislación española y europea. El dirigente considera que el actual modelo migratorio genera una presión excesiva sobre los servicios públicos, la vivienda y el sistema educativo, aunque no ha concretado cuántas personas podrían verse afectadas por las medidas ni cómo se garantizaría su aplicación en cada supuesto.
Preguntado por la posibilidad de que los países de origen no acepten a las personas expulsadas, Abascal ha dirigido sus críticas contra Marruecos, al que ha acusado de utilizar los flujos migratorios como instrumento de presión política y económica sobre España y las instituciones europeas. También ha atribuido al Gobierno de Sánchez un interés en mantener la inmigración irregular, una acusación formulada por el candidato de Vox que no ha quedado acreditada.
El líder de Vox señala al islamismo como una amenaza para la identidad catalana
Otro de los asuntos abordados en la conversación con La Vanguardia ha sido la situación política y social de Cataluña, donde Abascal ha defendido que la identidad catalana no está amenazada por España, sino por lo que considera un proceso de islamización derivado de la inmigración procedente de países de mayoría musulmana. El presidente de Vox ha sostenido que la cuestión migratoria debe situarse por delante del debate territorial y ha utilizado la expresión "califato islámico" para referirse a la amenaza que, según su interpretación, afronta Cataluña.
El dirigente ha reconocido la existencia de una identidad catalana propia, aunque la ha vinculado directamente a la española, y ha defendido medidas más restrictivas en materia migratoria. Sus declaraciones se producen en un contexto de competencia política con Aliança Catalana, formación liderada por Sílvia Orriols, con la que Vox comparte algunas posiciones sobre inmigración y seguridad, pese a sus diferencias en materia territorial.
En este sentido, Abascal ha abierto la puerta a colaborar con Aliança Catalana en determinadas cuestiones relacionadas con la seguridad ciudadana y la inmigración, aunque ha descartado asumir otros planteamientos de la formación independentista. También ha defendido la libertad de elección de lengua en la enseñanza y ha criticado las políticas lingüísticas impulsadas por las instituciones catalanas y vascas.
Vox abre la puerta a acuerdos con Feijóo y a una candidatura coordinada al Senado
En relación con el escenario posterior al 29N, Abascal ha insistido en que Vox se presenta a las elecciones con la intención de gobernar y ha rechazado anticipar un reparto de ministerios con el Partido Popular. El dirigente ha señalado que será el resultado de las urnas el que determine el papel de su formación en la próxima legislatura y ha expresado su preocupación por que el PP centre su estrategia en competir con Vox, en lugar de ampliar su respaldo entre los votantes descontentos con el PSOE.
El líder de Vox también ha confirmado que existen posibilidades de alcanzar un acuerdo con los populares para coordinar las candidaturas al Senado, aunque ha evitado revelar los detalles de las conversaciones. Abascal considera necesario que un eventual cambio de Gobierno en el Congreso pueda contar también con respaldo en la Cámara Alta, donde teme que una mayoría socialista pueda obstaculizar las reformas del nuevo Ejecutivo.
Sobre una posible reforma de la Constitución, Abascal ha descartado situarla entre las prioridades de la próxima legislatura, pese a que Vox mantiene en su ideario propuestas de recentralización de competencias autonómicas. El dirigente ha reconocido que estos cambios exigirían mayorías parlamentarias reforzadas y ha defendido concentrar inicialmente los esfuerzos en la inmigración, la fiscalidad y la regulación económica.
Abascal promete rebajar impuestos y garantiza el pago de las pensiones
La economía también ha ocupado buena parte de la entrevista. Abascal ha defendido una reducción generalizada de impuestos para trabajadores, autónomos y pequeñas empresas, acompañada de una disminución del gasto público que considera innecesario. Entre las partidas que propone revisar figuran las subvenciones a partidos políticos, sindicatos, organizaciones empresariales y entidades vinculadas a determinadas políticas medioambientales y de igualdad. El candidato ha reivindicado las teorías económicas de Arthur Laffer para sostener que una menor presión fiscal puede favorecer la actividad económica y aumentar la recaudación a largo plazo, aunque ha reconocido que estos efectos no serían inmediatos. La entrevista no incluye una estimación detallada del coste de las rebajas ni de los ahorros presupuestarios que permitirían financiarlas.
En materia de pensiones, el presidente de Vox ha negado que su partido pretenda privatizar el sistema y ha garantizado que se respetarán los derechos adquiridos por los jubilados. Sin embargo, ha reconocido que el envejecimiento de la población y el desequilibrio entre cotizantes y pensionistas plantean dificultades para su financiación. Abascal ha defendido que las prestaciones deberán mantenerse y que su formación buscará fórmulas para garantizar su sostenibilidad, aunque ha admitido que todavía no dispone de una propuesta técnica cerrada para resolver el problema.
Vivienda y sanidad: liberalización del suelo y revisión de la atención a inmigrantes
Sobre la crisis de acceso a la vivienda, Abascal ha rechazado comprometerse con una cifra concreta de nuevos inmuebles, en contraste con la promesa de Feijóo de impulsar la construcción de un millón de viviendas durante la próxima legislatura. El dirigente de Vox apuesta por reducir los impuestos relacionados con la construcción, facilitar la actividad de los promotores y liberalizar el suelo que no esté protegido por motivos medioambientales, con el argumento de que incrementar la oferta contribuiría a reducir los precios. También ha relacionado el encarecimiento de la vivienda con la inmigración y ha incluido las medidas de "remigración" entre las respuestas que propone para aliviar la demanda.
En el ámbito sanitario, el candidato ha cuestionado la capacidad del sistema público para atender a toda la población y ha defendido revisar las condiciones de acceso de las personas extranjeras en situación irregular. Abascal ha diferenciado la atención ante emergencias vitales, que no plantea suprimir, de la asistencia sanitaria integral, cuya prestación universal considera difícil de sostener. Sus declaraciones sitúan nuevamente la inmigración en el centro de sus propuestas sobre servicios públicos.
Abascal acusa a Sánchez de fomentar la violencia contra Vox
El presidente de Vox también ha denunciado los incidentes registrados durante algunos de sus actos de precampaña, especialmente los ocurridos en Menorca, y ha acusado al Gobierno socialista de favorecer un clima de hostilidad contra su partido. En la entrevista con La Vanguardia, Abascal ha asegurado que ha pedido a sus militantes mantener la calma y evitar cualquier respuesta a las provocaciones, al tiempo que ha cuestionado que se autoricen concentraciones de protesta a escasa distancia de los mítines de Vox.
El dirigente ha llegado a denominar "milicias de Sánchez" a determinados grupos que participan en protestas contra su formación y ha acusado a algunos menores de origen magrebí de intervenir en episodios violentos. Estas afirmaciones constituyen acusaciones del líder de Vox y no acreditan que exista una actuación organizada por el Gobierno contra sus actos políticos. Abascal ha comparado además la situación española con los disturbios registrados recientemente en Francia, aunque ha reconocido que la intensidad de la violencia en ambos países es diferente.
Marruecos, Ceuta y el aborto, entre los asuntos que Vox sitúa en el debate electoral
En política exterior, Abascal ha defendido priorizar las relaciones con los países occidentales y ha señalado a Giorgia Meloni y Marine Le Pen como dos de los referentes internacionales con los que mantiene un contacto político más estrecho. También ha reivindicado su relación con el presidente argentino, Javier Milei, aunque ha reconocido que las circunstancias económicas y políticas de ambos países son distintas.
Respecto a Marruecos, ha reclamado una relación bilateral basada en el respeto a la soberanía española y ha criticado las reivindicaciones territoriales marroquíes sobre Ceuta y Melilla. Abascal ha defendido que España debe mantener una posición firme ante cualquier cuestionamiento de su integridad territorial, aunque ha asegurado que su formación no busca una relación de enfrentamiento con Rabat.
Finalmente, el líder de Vox también se ha pronunciado sobre el derecho al aborto, después de que Feijóo planteara reabrir el debate sobre el consentimiento paterno para las jóvenes de 16 y 17 años. Abascal ha reiterado su oposición al aborto y ha defendido impulsar políticas de apoyo a la maternidad, aunque ha admitido que su posición es minoritaria dentro de la sociedad española y que no forma parte de las cuestiones que pretende abordar con mayor urgencia tras las elecciones.
Con el 29 de noviembre cada vez más cerca, la entrevista refleja las prioridades con las que Vox afronta la recta final de la precampaña: endurecer la política migratoria, reducir impuestos y aumentar su influencia en un eventual cambio de Gobierno, sin cerrar por el momento las condiciones de un posible acuerdo con el Partido Popular.