Las posibilidades de reeditar victoria del llamado bloque progresista son limitadas, al tenor de las encuestas, y todas las fuerzas buscan estrategias que maximicen sus opciones.
Tras el pacto entre el PSOE y Frente Amplio para coordinar candidaturas al Senado y tratar de romper la mayoría absoluta que el PP aspira a reeditar el 29N, la incógnita era si esta estrategia podría reeditarse para el Congreso.
Y más después de las palabras de Emilio Delgado, número uno del Frente Amplio por Madrid, que dejó abierta esa posibilidad e incluso llegó a hablar de negociaciones “abiertas” y “en marcha” con el PSOE para “maximizar” los resultados electorales.
Desmentido de Frente Amplio
Las declaraciones de Delgado en ‘La Noche en 24h’ de TVE fueron desmentidas horas más tarde por Frente Amplio pero también por el propio coordinador general de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, que limitó el pacto con el PSOE al Senado.
“Ese debate no se ha abierto en el Congreso ni creo que se contemple”, aseguró Maíllo en declaraciones a los medios de comunicación en el Parlamento andaluz, donde es diputado.
Desde Frente Amplio aseguran, en fuentes a DEMÓCRATA, que la coalición no mantiene ningún tipo de negociación ni diálogo abierto con el PSOE para coordinar candidaturas y que su intención es concurrir en todas y cada una de las provincias.
Otras fuentes reconocen un debate interno
Sin embargo, otras fuentes dentro del Frente Amplio sí reconocen a DEMÓCRATA un debate interno sobre el alcance de esta alianza con el PSOE y la posibilidad de no registrar candidaturas en circunscripciones en las que la obtención de un acta se antoja más complicado.
La cuestión, en todo caso, formaba parte de una discusión interna y no había ni mucho menos una posición definida, ni mucho menos, al encontrarse una fuerte oposición a renunciar a presentarse en algunas circunscripciones.
El debate, al menos oficialmente, parece aparcado definitivamente al tenor de la contundencia de los desmentidos tras las declaraciones de Delgado.
¿Qué impacto tendría?
La posible retirada de candidaturas tendría como objetivo concentrar el voto de izquierdas en circunscripciones más pequeñas, donde las posibilidades de obtener escaño por parte del Frente Amplio son más reducidas.
El problema es que esta estrategia no se traduce en una transferencia automática de votantes al PSOE y que, aunque eso fuera así, no tendría por qué suponer más escaños para este partido.
Es posible que haya provincias en las que un mayor apoyo al PSOE les facilite la obtención del último escaño en juego, que acabe siendo irrelevante al no marcar diferencia, o beneficiar, indirectamente, a otro partido.
Los cálculos y parábolas electorales en busca de escaños se antojan aún más dramáticos si se tiene en cuenta la falta de acuerdo entre Frente Amplio y Podemos para presentar una única lista en este tipo de circunscripciones, ya que la dispersión complica aún más las posibilidades de lograr representación.
Y es que esa es otra de las caras a la hora de decidir no presentarse a una circunscripción: implicaría no dar la batalla contra el PSOE y daría alas al otro competidor por el voto en un espacio coincidente, Podemos.