Miguel Ríos explica su decepción con Felipe González y Alfonso Guerra: «Estoy superofendido»

El cantante recuerda en Salvados la confianza que depositó en los dirigentes socialistas y contrasta aquella ilusión con su desencanto actual

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El expresidente del Gobierno Felipe González durante el ‘In Memoriam’ a Javier Lambán y Guillermo Fernández Vara organizado por el Ateneo de Madrid, a 7 de octubre de 2026, en Madrid (España).  Alberto Ortega - Europa Press

El expresidente del Gobierno Felipe González durante el ‘In Memoriam’ a Javier Lambán y Guillermo Fernández Vara organizado por el Ateneo de Madrid, a 7 de octubre de 2026, en Madrid (España). Alberto Ortega - Europa Press

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Miguel Ríos ha expresado en Salvados su decepción con Felipe González y Alfonso Guerra. En la entrevista emitida este domingo, 11 de octubre, Gonzo le preguntó por el cambio de discurso de ambos dirigentes. El músico respondió desde el recuerdo de su antigua confianza: «Yo estoy superofendido porque creía en ellos».

La conversación, en la que participaron Maruja Torres y David Trueba, recuperó el entusiasmo que acompañó a la victoria socialista de 1982 y la implicación de artistas que identificaban aquel momento con una oportunidad de transformación para España. 

La confianza que explica el desencanto

Ríos situó su malestar en la distancia entre aquellas expectativas y las posiciones actuales de González y Guerra. Había confiado plenamente en lo que defendían y deseaba que sus promesas se hicieran realidad.

Su recuerdo permite entender el componente personal de la decepción: habla alguien que se sintió vinculado a aquel proyecto y que ahora revisa la confianza que depositó en sus protagonistas. 

Los impuestos y el futuro de la izquierda

La entrevista también permitió conocer cómo se formaron sus convicciones. El cantante explicó que su conciencia política cambió al llegar a Madrid y entrar en contacto con la movilización de los actores. Su cercanía al socialismo apareció antes que una posible identificación con el comunismo.

En materia fiscal, defendió que quienes obtienen ingresos elevados contribuyan al sostenimiento de servicios e infraestructuras. Para Ríos, la financiación de hospitales y carreteras justifica esa aportación.

Su preocupación por el presente se extiende al auge de la extrema derecha, que considera una amenaza para las libertades, y a la fragmentación del espacio situado a la izquierda del PSOE.

A sus 82 años, el músico mantiene la voluntad de intervenir en el debate público mientras continúa actuando. El desencanto que expresó ante Gonzo convive así con unas convicciones políticas que sigue defendiendo dentro y fuera del escenario. 

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¿En qué estado se encuentran actualmente las iniciativas parlamentarias sobre la reforma fiscal en España?

A 12 de octubre de 2026 no hay una gran reforma fiscal única aprobada en España, sino un conjunto de iniciativas parciales. Además, desde el 6 de octubre de 2026 las Cortes están disueltas, de modo que todas las iniciativas que no habían culminado su tramitación han quedado interrumpidas o decaídas y solo podrán reactivarse si se registran de nuevo en la próxima legislatura.

1. Proyecto de ley “troncal” sobre IRPF, Patrimonio, Sucesiones y lucha contra el fraude

La pieza más cercana a una “reforma fiscal general” es el Proyecto de Ley por el que se modifican la Ley General Tributaria, la Ley del IRPF y las leyes del Impuesto sobre Sociedades, No Residentes, Patrimonio y Sucesiones y Donaciones (Congreso, núm. 121/000060).

  • Su objetivo era actualizar la prescripción y la recaudación tributaria, incorporar al derecho interno la Directiva europea DAC 8 (intercambio de información, criptoactivos, dinero electrónico) y ajustar obligaciones de información en IRPF y Sucesiones.
  • El Pleno del Congreso rechazó la enmienda de devolución de VOX en octubre de 2025, por lo que el proyecto continuó su tramitación en Comisión, con plazo de enmiendas ya cerrado y avocación a Pleno prevista para la fase final.
  • Al producirse la disolución de las Cortes el 6 de octubre de 2026, el proyecto no había llegado aún a aprobación definitiva ni había completado el trámite en el Senado, de modo que no ha culminado y deberá retomarse (o no) en la nueva legislatura.
2. IVA en la era digital (Directiva ViDA)

Otra pieza relevante es el Proyecto de Ley de modificación de la Ley del IVA para la transposición parcial de la Directiva (UE) 2025/516 sobre el IVA en la era digital (Congreso, núm. 121/000101).

  • Procede de un anteproyecto del Ministerio de Hacienda sometido a audiencia pública a finales de 2025 y aprobado como proyecto de ley por el Consejo de Ministros el 16 de junio de 2026.
  • En el Congreso estaba en la Comisión de Hacienda y Función Pública, con el plazo de enmiendas al articulado ampliado hasta el 7 de octubre de 2026, es decir, justo en el entorno de la disolución.
  • Su contenido es sobre todo técnico y antifraude (ventanilla única, plataformas digitales, facturación e intercambio de datos), no de cambios grandes en tipos del IVA. La tramitación ha quedado interrumpida por la disolución y tendrá que re‑iniciarse si el Gobierno quiere culminar la transposición.
3. Paquetes fiscales vía decreto‑ley convertidos en proyectos de ley

En 2024–2026 el Gobierno ha utilizado de forma intensa el real decreto‑ley para medidas tributarias, muchas de ellas con componente de “política económica” más que de reforma estructural. Varias se han convalidado y se han tramitado como proyecto de ley:

  • El RDL 4/2024 sobre prórroga de medidas ligadas a los conflictos en Ucrania y Oriente Próximo y medidas fiscales, convertido en el Proyecto de Ley 121/000032, con enmiendas al articulado y tramitación urgente en Comisión.
  • El RDL 3/2025 (MOVES III), con deducciones en IRPF por vehículos eléctricos y puntos de recarga, tramitado como Proyecto de Ley 121/000056, igualmente en fase de enmiendas en el Congreso hasta la disolución.
  • El RDL 10/2026 sobre medidas tributarias urgentes y apoyo por la DANA, convalidado y transformado en el Proyecto de Ley 121/000095, también en Comisión.
  • El reciente RDL 23/2026, con medidas fiscales y financieras urgentes para La Palma y ejecución de inversiones autonómicas, convalidado el 23 de septiembre de 2026 y tramitado como proyecto de ley (121/000115), sin haber completado aún su recorrido.

Todas estas iniciativas estaban vivas en comisión, en fase de enmiendas o pendientes de dictamen y han quedado en punto muerto por la disolución. Sus efectos fiscales inmediatos proceden de los decretos‑ley convalidados, no de la aprobación final de los proyectos de ley.

4. Otras proposiciones de ley de contenido fiscal

Junto a los textos del Gobierno, se han registrado varias proposiciones de ley de los grupos:

  • Proposición de Ley para ajustar el límite exento del IRPF al SMI, originada en el Senado y tramitada en el Congreso (124/000022), con plazo de enmiendas ampliado igualmente hasta el 7 de octubre de 2026.
  • Proposición de Ley para la rebaja de la presión fiscal a pymes y autónomos (124/000032), en Comisión con enmiendas abiertas hasta la misma fecha.
  • Proposición de Ley de creación del Impuesto de las Grandes Herencias y Donaciones, registrada por SUMAR (122/000283) y admitida a trámite en mayo de 2026, aún en fases iniciales.
  • Proposiciones del Grupo Mixto para un impuesto temporal sobre beneficios de grandes empresas cotizadas (122/000168) y para eximir en IRPF las ayudas a afectados por la talidomida (122/000205), ambas admitidas y pendientes de toma en consideración o de avance real en Comisión.

Otras iniciativas, como algunas proposiciones del Grupo Popular para ajustar el IRPF al SMI (122/000156) o modificar la Ley 35/2006 (122/000155), llegaron a decaer ya en 2025.

5. Balance político

En síntesis, el ciclo 2025–2026 deja:

  • Un gran proyecto de ley sistémico sobre IRPF, Patrimonio, Sucesiones y lucha contra el fraude en tramitación avanzada pero no concluida.
  • Un proyecto técnico de IVA digital igualmente a medio camino.
  • Varios paquetes fiscales coyunturales vía decreto‑ley (energía, DANA, La Palma, movilidad eléctrica) convalidados, cuyos efectos están vigentes, aunque sus proyectos de ley derivados no se han cerrado.
  • Una batería de proposiciones de grupos sobre SMI, pymes, grandes herencias o grandes empresas que no ha cristalizado en reformas aprobadas.

La nueva legislatura tendrá que decidir si recupera estos textos, los rehace o plantea un nuevo paquete de reforma fiscal más coherente y cerrado.

¿Cuáles son las competencias y funciones de un expresidente del Gobierno español?

La figura del expresidente del Gobierno en España no está definida en la Constitución como un órgano con competencias propias. Desde que cesa, pasa a ser un ciudadano más en términos de poder formal, salvo que acepte otros cargos públicos. Sus “funciones” derivan, sobre todo, de tres planos: ciertas prerrogativas legales (honores, pensión, apoyo material), un papel consultivo-institucional limitado y una influencia política y social de hecho, no de derecho.

1. Situación jurídica básica

Constitucionalmente, el presidente del Gobierno deja el cargo cuando se produce su cese (pérdida de la confianza parlamentaria, dimisión, etc.) y, desde ese momento, ya no ostenta competencias ejecutivas ni potestades decisorias. No puede firmar disposiciones, dictar órdenes ni dar instrucciones a la Administración, ni representa a España en el exterior salvo encargo expreso del Gobierno en ejercicio.

Es decir, un expresidente:

  • No tiene funciones ejecutivas ni capacidad de mando sobre ministerios o altos cargos.
  • No forma parte del Consejo de Ministros ni de ningún órgano constitucional por el mero hecho de serlo.
  • Solo actúa en nombre del Estado cuando el Gobierno actual se lo encargue formalmente.
2. Honores, tratamiento y memoria institucional

Aunque carece de poder formal, la figura del expresidente está rodeada de ciertos honores simbólicos:

  • Conserva de forma vitalicia el tratamiento protocolario de “presidente” y el de “excelentísimo señor / señora”.
  • Suele ocupar lugares destacados en los actos oficiales de Estado (fiestas nacionales, tomas de posesión, aniversarios constitucionales, funerales de Estado), en función del criterio del Gobierno y del protocolo.
  • Se le reconoce como parte de la “memoria institucional” del país: se le invita a conmemoraciones, aniversarios de hitos políticos, foros sobre transición democrática, Europa, política exterior, etc.

Estos honores no conllevan poder jurídico, pero refuerzan su rol como referente histórico y político.

3. Prerrogativas económicas y materiales

La legislación ordinaria ha ido regulando un estatus específico para quienes han ocupado la presidencia del Gobierno. Entre las prerrogativas habituales (que pueden ajustarse por reformas legales) se incluyen:

  • Pensión o asignación ligada al hecho de haber sido presidente, independiente de otras pensiones contributivas que le correspondan.
  • Medios materiales de apoyo: despacho, personal asistente y medios de transporte para tareas vinculadas a su condición de expresidente, especialmente cuando representa a España o participa en actividades institucionales.
  • Seguridad personal: protección por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, normalmente de carácter estable, dada la relevancia del cargo que ocuparon.

Estas prerrogativas persiguen garantizar que, si el Estado quiere contar con un expresidente como activo institucional y de imagen exterior, pueda hacerlo sin que dependa de recursos privados.

4. Papel consultivo e institucional

En cuanto a funciones formales, el margen es reducido:

  • La legislación de órganos consultivos de máximo nivel prevé que los expresidentes puedan integrar, de forma permanente, ciertos órganos consultivos del Estado, especialmente en materia jurídica y de grandes decisiones políticas. En ese marco, pueden emitir dictámenes, opiniones o informes a petición del Gobierno.
  • El Gobierno en ejercicio puede recurrir a ellos de forma informal como asesores políticos en cuestiones sensibles (crisis territoriales, relaciones internacionales, grandes pactos de Estado), aunque esto depende de la relación política concreta y no de una obligación jurídica.
  • Con frecuencia representan a España en foros internacionales, cumbres, funerales de Estado en otros países o actos conmemorativos, cuando el Ejecutivo considera útil su presencia.
5. Funciones políticas y sociales “de hecho”

Más allá de lo regulado, gran parte del peso de un expresidente es político y social:

  • Puede seguir influyendo en su partido político, como referente doctrinal, mediador en conflictos internos o voz autorizada en debates estratégicos (alianzas, renovación de liderazgos, orientación ideológica).
  • Suele intervenir en el debate público a través de conferencias, libros de memorias, artículos de prensa y entrevistas, contribuyendo a fijar interpretaciones de etapas clave de la historia reciente.
  • Es frecuente que se incorpore a fundaciones, think tanks, organismos internacionales o consejos asesores vinculados a la política, la economía o la diplomacia, ampliando su capacidad de influencia en la esfera global.

Todas estas actividades no son “competencias” en el sentido jurídico-estricto, sino manifestaciones de capital político acumulado durante la presidencia.

6. Límites y compatibilidades

Como cualquier ciudadano, el expresidente está sometido al régimen general de incompatibilidades y conflictos de interés que prevea la ley (especialmente respecto a su paso a la empresa privada y posibles puertas giratorias), así como a las obligaciones tributarias y de transparencia patrimonial que hayan sido fijadas.

En síntesis, un expresidente del Gobierno español no dispone de competencias ejecutivas propias, pero mantiene un estatus jurídico especial, determinadas prerrogativas materiales y un papel consultivo e institucional que se combina con una influencia política y social muy significativa, aunque no formalizada en la Constitución.

¿Qué diferencias hay entre las prerrogativas de un expresidente del Gobierno y las de un exrey o rey emérito en España? ¿Cómo se regulan en detalle las pensiones, oficinas y personal de apoyo de los expresidentes del Gobierno? ¿Qué papel han jugado en la práctica los distintos expresidentes recientes en la vida política española tras dejar el cargo?

¿Cuál ha sido la trayectoria política y profesional de Felipe González desde que dejó la presidencia?

Desde que dejó la Presidencia del Gobierno en 1996, Felipe González ha pasado de ser jefe del Ejecutivo y líder orgánico del PSOE a convertirse en un expresidente muy activo en la escena internacional, vinculado a fundaciones y foros de reflexión, con presencia en consejos empresariales y un peso político que hoy se expresa sobre todo a través de intervenciones públicas críticas y de su papel como referente histórico de la socialdemocracia española y europea.

Salida de La Moncloa y etapa final en el PSOE

Tras la victoria del Partido Popular en las elecciones de marzo de 1996, González siguió unos años más en la primera línea institucional. Encabezó al Grupo Socialista en el Congreso en el debate de investidura de José María Aznar, ejerciendo un papel de líder de la oposición “en ciernes”, y mantuvo el escaño de diputado hasta las elecciones de 2004, aunque fue retirándose de la gestión cotidiana del grupo parlamentario.

En el XXXIV Congreso Federal del PSOE, en 1997, abandonó la Secretaría General que había ocupado desde 1974; Joaquín Almunia le sucedió al frente del partido. Desde entonces dejó de tener responsabilidades orgánicas directas, pero mantuvo un peso simbólico considerable. El propio Pedro Sánchez ha subrayado que sigue siendo militante socialista, al tiempo que ha relativizado sus críticas como “una opinión más” dentro del partido.

En 2009 se incorporó al Consejo de Política Internacional y Cooperación del PSOE, órgano de apoyo en asuntos de política exterior. Paralelamente, continuó como figura relevante de la Internacional Socialista (de la que fue vicepresidente hasta 1999) y como referente del socialismo europeo.

Mediación internacional y papel europeo

Muy poco después de dejar el Gobierno asumió funciones de mediación y observación en los Balcanes. Entre 1996 y 1998 encabezó una misión de la OSCE en la entonces República Federal de Yugoslavia y, en 1998, fue nombrado representante especial de la Unión Europea para Yugoslavia, en plena crisis derivada de las guerras balcánicas.

En el ámbito latinoamericano, fue designado embajador principal para los actos del bicentenario de las independencias, una función representativa que prolongó su implicación con la región. Más tarde actuó como interlocutor y mediador en procesos como las negociaciones de paz en Colombia y ha tenido una actividad muy visible respecto a Venezuela, apoyando a la oposición democrática y reclamando una transición con garantías; en 2024, por ejemplo, se mostró dispuesto a acompañar al opositor Edmundo González a Caracas y pidió al Gobierno español que le ayudara a regresar y encabezara la iniciativa europea en su favor.

En el plano estrictamente europeo, el hito central de su etapa como expresidente fue el encargo del Consejo Europeo, en 2007, para presidir el Grupo de Reflexión sobre el Futuro de Europa. El llamado “Informe González”, presentado en 2010, analizó los desafíos estructurales de la UE (globalización, envejecimiento, energía, tecnología, cohesión social) y consolidó su imagen como estadista europeísta.

Fundaciones, think tanks y organizaciones de antiguos mandatarios

Desde finales de los años noventa, González ha centrado buena parte de su actividad en el ecosistema de fundaciones y think tanks. Preside la Fundación Progreso Global, orientada al análisis de política internacional, democracia y globalización, y fue uno de los impulsores de la Fundación Felipe González, creada en 2013 para preservar y difundir su archivo, la memoria de la transición democrática y los gobiernos socialistas, y para promover el debate sobre los retos políticos del siglo XXI.

También figura entre los miembros del Club de Madrid, red internacional de ex jefes de Estado y de Gobierno democráticos centrada en gobernanza democrática y prevención de crisis. Ha presidido el Consejo de Asesores de Atomium Culture, plataforma europea que conecta universidades, empresas e instituciones en torno a la innovación y el conocimiento, y es patrono de la Fundación Alternativas, con la que ha participado en debates sobre el futuro de Europa y la calidad de la democracia.

En el ámbito medioambiental e institucional español, desde 2009 presidió el Consejo de Participación del Espacio Natural de Doñana, reforzando su vinculación con la protección de este enclave estratégico. Rechazó, en cambio, ocupar el puesto de consejero nato vitalicio en el Consejo de Estado, al que tenía derecho como expresidente del Gobierno.

Consejos empresariales y proyección privada

En el sector privado, su presencia se ha dado sobre todo en consejos de administración y órganos consultivos. El caso más destacado es su etapa como consejero independiente de Gas Natural Fenosa (hoy Naturgy) entre 2010 y 2015. Ese fichaje simbolizó el paso de antiguos presidentes a los consejos de grandes empresas energéticas y alimentó el debate sobre las “puertas giratorias”.

Además de esa experiencia, diversas biografías recogen su participación en consejos asesores vinculados a entidades financieras y multinacionales, en los que su aportación se sitúa en el terreno del análisis geopolítico, la regulación y la energía, más que en la gestión ejecutiva directa.

Obra escrita e intervenciones públicas

Desde 1996 ha publicado libros de memorias y ensayo político como Memorias del futuro, El futuro no es lo que era (en diálogo con Juan Luis Cebrián), Mi idea de Europa o En busca de respuestas, donde combina recuerdo autobiográfico y reflexión sobre socialdemocracia, globalización y calidad democrática. Sus fundaciones organizan además debates y seminarios que refuerzan su perfil de productor de pensamiento político.

En los últimos años, su presencia pública se ha intensificado como voz crítica del rumbo del PSOE y del Gobierno de Pedro Sánchez. Ha cuestionado pactos con fuerzas independentistas y con EH Bildu, ha advertido sobre la erosión institucional y ha llegado a anunciar que votará en blanco en las elecciones generales al no sentirse representado por los candidatos actuales. Estas posiciones han provocado que parte de la dirección socialista minimice su influencia, mientras dirigentes como Patxi López lamentan que “hace mucho tiempo” dejó de ser un referente interno, y otras figuras, incluso de la derecha, lo reivindican como símbolo de una etapa distinta de la política española.

Situación actual

A día de hoy, Felipe González no ocupa ningún cargo público electivo ni responsabilidad orgánica en el PSOE, pero mantiene una red de vínculos internacionales, fundaciones y foros que lo sitúan como uno de los expresidentes europeos más activos. Combina su papel de referente histórico del socialismo con el de analista y conferenciante sobre Europa, América Latina, democracia y geopolítica, al tiempo que sigue influyendo en el debate político español a través de declaraciones que generan adhesiones y fuertes controversias tanto dentro como fuera de su propio partido.

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¿En qué programa expresó Miguel Ríos su decepción hacia Felipe González y Alfonso Guerra?

Pregunta 1 de 3

¿Qué justifica, según Miguel Ríos, la aportación fiscal de quienes tienen ingresos elevados?

Pregunta 2 de 3

¿Cuál es una de las principales preocupaciones políticas actuales de Miguel Ríos?

Pregunta 3 de 3