Montse Mínguez se ha convertido en protagonista de una controversia que cruza los negocios inmobiliarios de su pareja con el discurso del PSOE sobre vivienda. Las informaciones sobre el grupo empresarial de Sergi Vélez Viola, dedicado, entre otras actividades, al alquiler residencial, han abierto un frente que el PP quiere mantener durante la campaña electoral. La portavoz socialista (y número cinco del partido) asegura que la empresa cumple la ley y rechaza que su actividad justifique las acusaciones políticas contra ella, además de sostener que defender la regulación del alquiler es compatible con una actividad empresarial legal.
La información que desencadenó la polémica la publicó Artículo14 el 13 de octubre. Según el periódico, Vélez dirige Nest Capital, un grupo de Lleida cuya sociedad Nest Capital Homes dispone de un mínimo de 30 pisos y apartamentos en alquiler (en total, afirman, ostenta unos 8,4 millones de euros en activos, mayoritariamente vinculados al sector inmobiliario). El medio, que atribuye esa cifra a fuentes próximas a la empresa, también informa de procedimientos de desahucio por impago. Artículo14 amplió después la información sobre la estructura empresarial: identificó once sociedades relacionadas con Vélez, con actividades de arrendamiento, construcción, restauración y alquiler de embarcaciones.
El Español añadió otra dimensión al perfil empresarial al publicar la existencia de dos sociedades en Panamá dentro del grupo familiar. El diario sitúa el origen de los negocios en la actividad del padre de Vélez y describe una trayectoria internacional con proyectos en varios países.
"Con B de buitres"
La respuesta de Mínguez llegó en una entrevista con Susanna Griso en Espejo Público. La portavoz calificó la controversia de "ataque personal" y defendió que se trata de una empresa familiar que cumple la legislación sobre vivienda aplicable en Cataluña. Su explicación buscó separar la actividad de los propietarios del comportamiento de los fondos contra los que dirige sus críticas el PSOE: "Defendemos a los propietarios, a las empresas y estamos en contra de los fondos buitre".
Sobre los desahucios, Montse Mínguez distinguió entre los procedimientos por impago y la protección de familias vulnerables sin alternativa habitacional. Respaldó esa protección y sostuvo que la empresa de su pareja, como gran tenedor, paga impuestos y cumple la Ley de Vivienda.
El PP ha centrado su ofensiva en la doble vara de medir. Ester Muñoz respondió al mensaje de Mínguez sobre votar pensando en la vivienda con una réplica: "Con V de vivienda y con B de buitres". Cayetana Álvarez de Toledo también utilizó el nombre de Nest Capital para atacar a la portavoz socialista.
La dirección popular ha pedido, además, un debate con Mínguez sobre política de vivienda y difundido un vídeo que representa una lona sobre la fachada de Ferraz con el lema "Haz lo que digo. No lo que hago. Hipócritas". El mensaje del PP consiste en acusar al PSOE de descalificar a propietarios mientras defiende una actividad inmobiliaria próxima a su portavoz.
Campaña electoral
La estrategia tendrá continuidad. Artículo14 publica este jueves, citando fuentes populares, que Génova pretende introducir el asunto en los debates electorales que incluyan un bloque de vivienda. El objetivo declarado es utilizar las explicaciones de Mínguez para desgastar a Pedro Sánchez y cuestionar la credibilidad del discurso socialista. "Este tema no lo vamos a soltar", señalan esas fuentes al periódico.
Las reservas sobre el discurso del PSOE también han llegado desde su entorno ideológico. Cándido Méndez, exsecretario general de UGT y militante socialista, consideró respetables los negocios de la pareja de Mínguez, pero cuestionó en Espejo Público la orientación del mensaje del partido. A su juicio, radicalizarlo para disputar votos a la izquierda puede tener un coste de coherencia y credibilidad.
Por el momento, la controversia no ha impedido el respaldo de su federación. El PSC de Lleida ha elegido a Mínguez para volver a encabezar su candidatura al Congreso en las elecciones del 29 de noviembre. La propuesta debe recibir todavía la ratificación del Consell Nacional del PSC, prevista para el viernes.