El Partido Popular ha encontrado en los memes, el humor y la inteligencia artificial una nueva forma de comunicarse con la ciudadanía.
Lejos de limitarse a publicar intervenciones de Alberto Núñez Feijóo, fotografías de actos o declaraciones institucionales, las cuentas oficiales de Génova han incorporado parodias, montajes audiovisuales y respuestas directas a sus adversarios políticos.
"No me preocupa que se utilice la inteligencia artificial o que haya originalidad a la hora de comunicar. Y esta iniciativa cumple con estos requisitos", ha señalado este jueves el portavoz nacional del PP, Borja Sémper, preguntado por la nueva estrategia en redes del partido. Un cambio que se ha hecho especialmente visible desde la convocatoria de las elecciones generales del 29 de noviembre.
El último ejemplo es el vídeo de los "lerdos y orgullosos", difundido como respuesta a la campaña socialista de los "zurdos y orgullosos" lanzada por el PSOE en respuesta a la visita a España del presidente de Argentina, Javier Milei. Pero hay muchas más publicaciones de este tipo.
Sí, son zurdos. https://t.co/KoaP55mI3N pic.twitter.com/iu5qsyYGZd
— Partido Popular (@ppopular) October 21, 2026
La transformación tiene también un protagonista poco habitual en política, un community manager que prefiere mantenerse en el anonimato. Su trabajo ha adquirido notoriedad por las publicaciones de las últimas semanas, aunque el giro digital del PP comenzó antes de su llegada.
De la comunicación institucional al lenguaje del meme
Durante años, buena parte de la comunicación digital de los grandes partidos se apoyó en reproducir declaraciones, intervenciones parlamentarias, fotografías de dirigentes y anuncios de propuestas. Ahora, Génova dedica también recursos a crear publicaciones pensadas para circular por sí mismas en las plataformas.
El humor, los montajes y las referencias a fenómenos populares se han convertido en herramientas habituales de esa estrategia. Las publicaciones no siempre necesitan una intervención previa de Feijóo sino que pueden responder a una noticia, aprovechar una tendencia o convertir una polémica política en una pieza audiovisual breve.
Esta evolución no implica que el PP haya abandonado sus contenidos tradicionales. Las propuestas electorales, los actos de campaña y los mensajes del líder popular siguen presentes. La novedad es la convivencia de esa comunicación con un registro más informal, provocador y adaptado a las dinámicas de las redes sociales.
La estrategia incluye, por ejemplo, la irónica publicación de un fragmento del programa El Chiringuito de Jugones -convertido en meme y compartido con frecuencia en X- en respuesta a la dimisión de la portavoz del PSOE, Montse Mínguez, el pasado 16 de octubre. "No hemos dominado", sostiene el periodista deportivo.
#EXCLUSIVA: Primeras imágenes del comité de campaña del PSOE https://t.co/k50FEptzhg
— Partido Popular (@ppopular) October 16, 2026
En octubre, el partido ha protagonizado intercambios públicos con figuras como Sarah Santaolalla y Afra Blanco, en una dinámica que busca intervenir directamente en las conversaciones digitales en lugar de limitarse a emitir comunicados.
La inteligencia artificial entra en la campaña electoral
Pero la estrategia no termina en los memes. Otro de los elementos más visibles del cambio es el uso de inteligencia artificial para elaborar contenidos políticos. El PP ya había experimentado con estas herramientas antes de la actual precampaña. En marzo de 2025 difundió una parodia inspirada en La isla de las tentaciones para aludir a las polémicas judiciales del PSOE.
Desde entonces, los montajes sintéticos han ganado presencia en la comunicación digital del partido. Entre las publicaciones recientes figuran una recreación de un beso entre Sánchez y Ábalos.
La foto de la campaña ❤️ pic.twitter.com/KhQYB7Rtco
— Partido Popular (@ppopular) October 17, 2026
Es la misma estructura utilizada en el vídeo los "lerdos y orgullosos". Los populares defienden que se trata de sátira política y que el público puede identificarla como tal. Los socialistas, por su parte, consideran que la recreación de declaraciones ficticias puede justificar una respuesta judicial.
El community manager anónimo que ha ganado protagonismo en Génova
Detrás de parte de esta nueva etapa aparece un responsable de redes cuya identidad no ha trascendido públicamente. En una entrevista publicada por El Mundo el 18 de octubre, el trabajador explicó que llevaba menos de un año en Génova y que comenzó con funciones secundarias dentro del equipo digital.
Según su relato, algunas de sus propuestas obtuvieron buenos resultados y fue asumiendo mayores responsabilidades. Actualmente trabaja en coordinación con un equipo reducido, comparte ideas a través de WhatsApp y sigue las tendencias de las plataformas para decidir qué contenidos pueden funcionar.
Su papel ha despertado interés precisamente porque el nuevo tono de las cuentas del PP contrasta con la imagen de comunicación más formal que tradicionalmente ha proyectado la dirección nacional. Sin embargo, no toda la estrategia depende de una sola persona: las decisiones de comunicación política se desarrollan dentro de una estructura partidista y responden también a las prioridades de campaña.
En aquella entrevista, el responsable digital rechazó que el PP estuviera copiando el estilo de Vox y defendió el humor como una herramienta propia. También vinculó la mayor repercusión de sus publicaciones al momento político elegido para intensificar la actividad, coincidiendo con la convocatoria electoral.
Una transformación que empezó antes del 29N
Aunque la actividad reciente ha multiplicado la atención sobre las redes del PP, su modernización digital no comenzó con la convocatoria de las generales. En 2025, la dirección popular impulsó iniciativas para reforzar el análisis de datos y la comunicación electoral, entre ellas un gabinete de inteligencia y datos electorales avanzados conocido como G-IDEA.
El partido también ha promovido formación interna sobre plataformas como Instagram y TikTok y sobre la producción de vídeos para redes sociales. Estas iniciativas muestran que el cambio de lenguaje va acompañado de una apuesta organizativa por profesionalizar la comunicación digital.
La campaña del 29N ofrece al PP una oportunidad para comprobar el alcance de esta estrategia. Sus cuentas oficiales han adquirido un tono distinto, la inteligencia artificial se ha incorporado a su repertorio y un community manager anónimo se ha convertido en parte de la historia de su comunicación.
La incógnita no es únicamente cuántas visualizaciones conseguirán los próximos memes de Génova, sino qué lugar ocuparán las propuestas políticas en una campaña cada vez más condicionada por los códigos de las redes sociales.