El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reconocido este jueves durante su entrevista en 'La Revuelta', el programa de David Broncano en TVE, que su Ejecutivo podría haber gestionado mejor la crisis migratoria de Ceuta. También se ha referido a los casos de corrupción que han afectado al PSOE, especialmente al del exministro José Luis Ábalos, que ha calificado de "decepción doble".
La entrevista se ha producido en plena precampaña de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, en la primera visita de Sánchez al programa de Televisión Española. Durante la conversación, el jefe del Ejecutivo ha defendido su política migratoria y ha reivindicado la necesidad de combinar el control de las fronteras con el respeto a los derechos humanos.
Sánchez admite errores en la crisis de Ceuta
Preguntado por Broncano sobre la situación en Ceuta, Sánchez ha reconocido que "podríamos haberlo gestionado mejor", aunque ha defendido las inversiones realizadas por su Gobierno en las fronteras de Ceuta y Melilla y la cooperación con Marruecos.
"Esas fronteras son de las más complicadas por la diferencia en el PIB entre los dos lados. Necesitas cooperación de Marruecos para frenar en su parte", ha explicado el presidente, que ha recordado las dificultades de responder a la llegada de miles de personas, entre ellas menores.
Sánchez ha asegurado que durante la crisis murieron 141 personas, muchas de ellas niños y niñas, y ha defendido que una respuesta más contundente podría haber agravado las consecuencias. "Si hubiéramos hecho algo más agresiva estaríamos hablando de una cifra mayor", ha señalado.
Asimismo, ha indicado que más de 12.000 ciudadanos marroquíes han regresado voluntariamente y que el Gobierno ha habilitado plazas de acogida para atender a las personas llegadas durante la crisis.
"La fortaleza del Estado no significa tener un trato inhumano con los inmigrantes", ha defendido.
La corrupción del PSOE, una "decepción doble"
Durante la entrevista, Sánchez también ha abordado los casos de corrupción que han afectado a su partido y, en particular, el relacionado con el exministro José Luis Ábalos.
"Los casos de corrupción que he sufrido en mi partido con Ábalos han sido una decepción doble", ha afirmado el presidente, que ha reconocido el impacto personal de las investigaciones sobre antiguos colaboradores de su confianza.
"Crees conocer a la gente y, de repente, se desvela una cara en determinados colaboradores que te quedas helado", ha lamentado.
Al hacer balance de sus ocho años al frente del Ejecutivo, Sánchez ha admitido también la existencia de errores en la gestión política y parlamentaria. Ha descrito las dificultades de gobernar y la necesidad de rectificar decisiones a lo largo de una misma jornada.
Defensa de la inmigración regular y de las políticas de integración
El jefe del Ejecutivo ha reivindicado que España es "uno de los países más seguros del mundo" y ha relacionado el crecimiento económico de los últimos años con la llegada de población migrante.
"Hemos recibido mucha migración y tenemos una de las tasas de criminalidad más baja de Europa", ha asegurado.
En este sentido, ha defendido una política migratoria basada en el control fronterizo, la lucha contra las redes de tráfico de personas, el impulso de vías legales de entrada y las medidas de integración.
Sánchez ha señalado que su Gobierno ha destinado 500 millones de euros a políticas de integración, aunque ha criticado las dificultades para desarrollar estas iniciativas cuando las competencias corresponden a otras administraciones.
También ha denunciado la difusión de desinformación en redes sociales durante la crisis de Ceuta y ha defendido que cada solicitud de protección internacional debe examinarse individualmente.
"Cuando escuchas debates públicos da la sensación que detrás de esas personas no hubiera derechos humanos", ha afirmado.
Por último, Sánchez ha reivindicado su implicación personal en las ciudades autónomas y ha asegurado que ha sido "el presidente del Gobierno en ejercicio que más veces ha ido a Ceuta y Melilla".