El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha presentado las elecciones generales del próximo 29 de noviembre como la "última oportunidad" para una "inmensa mayoría de los españoles", en una comparecencia en la que ha avanzado los principales ejes con los que su partido afrontará la campaña electoral.
Abascal ha dibujado un balance especialmente negativo de la legislatura y ha situado entre sus principales críticas al actual gobierno la corrupción, la crisis de Ceuta, la vivienda y el funcionamiento de los servicios públicos, especialmente la sanidad y la educación. El dirigente de Vox ha sostenido que España se encuentra ante un panorama "desastroso" y ha contrapuesto el aumento de la recaudación pública con lo que considera un deterioro de los servicios ofrecidos por el Estado.
🔴Abascal (@Santi_ABASCAL): "Hoy tenemos una buena noticia: vamos a votar. Todas las demás noticias son malas"
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Acusaciones sobre el proceso electoral
Una parte de la comparecencia ha estado dedicada a cuestionar las garantías con las que, a juicio de Abascal, puede desarrollarse el proceso electoral. El líder de Vox ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de ser «capaz de todo» y ha advertido sobre una eventual manipulación de las elecciones, sin concretar en esta comparecencia cómo se podría perpetrar ese supuesto fraude electoral.
En este contexto, Abascal ha reclamado unas elecciones "libres, limpias y sin violencia" y ha elevado el tono al advertir de la actuación de lo que ha denominado "milicias", una expresión empleada por el dirigente de Vox para referirse a grupos que, según sostiene, podrían intervenir durante la campaña.
"Prioridad nacional", desregulación y "remigración"
Abascal también ha avanzado tres de los conceptos sobre los que Vox pretende construir su propuesta electoral: "prioridad nacional", desregulación y "remigración". Bajo el primero, el partido plantea dar preferencia a los españoles en determinadas políticas públicas con el argumento de evitar que sean «discriminados en su propia patria».
El segundo eje pasa por reducir regulaciones, mientras que el tercero vuelve a situar la inmigración en el centro de la estrategia electoral de Vox. Abascal ha defendido la «remigración» como vía para revertir lo que ha calificado de "invasión migratoria", terminología propia del discurso del partido.
El presidente de Vox ha vinculado además la inmigración con la presión sobre los servicios públicos y las dificultades de acceso a la vivienda. Se trata de una relación que Abascal ha presentado como uno de los diagnósticos centrales de su formación de cara al 29-N.
Frente al balance que hace de la legislatura, Abascal ha asegurado que Vox está "absolutamente preparado" para ofrecer sus propuestas al país y ha resumido sus objetivos en tres conceptos: "libertad, paz y prosperidad".
El 29-N como «última oportunidad»
El dirigente de Vox ha cerrado así su primera aproximación a la campaña convirtiendo las elecciones anticipadas en una cita de carácter decisivo. "La última oportunidad para una inmensa mayoría de los españoles" es la fórmula con la que Abascal ha definido el 29-N.