Las formaciones con representación en la Asamblea de Madrid han reaccionado al anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de adelantar las elecciones generales al 29 de noviembre. Todas encaran la cita con las urnas con la vista puesta en lograr apoyos suficientes para situar las políticas de vivienda en el centro del debate, en medio del “clamor” que, subrayan, se escucha en las calles.
El portavoz del Partido Popular en la Cámara regional, Carlos Díaz-Pache, ha dado por concluida una legislatura que, a su juicio, “nunca debió comenzar” y en la que, según sus palabras, el país ha quedado “devastado por una organización criminal apoyada en minorías rabiosas”. En rueda de prensa tras la Junta de Portavoces, ha marcado distancias con el Ejecutivo central y ha insistido en que su partido concurrirá con un “proyecto alternativo”.
Díaz-Pache ha reivindicado el modelo que, sostiene, encarna la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, basado en una rebaja de impuestos, la aprobación de cuentas públicas, “derribar muros” y levantar nuevas promociones residenciales. Con ello, pretende ofrecer respuesta a la crisis habitacional, que considera agravada por la política fiscal del Gobierno central.
Desde Más Madrid, su portavoz en la Asamblea, Manuela Bergerot, ha definido la convocatoria como un “plebiscito sobre el derecho a la vivienda”, en el que los ciudadanos deberán “desempatar en las urnas lo que hoy está empatado en el Congreso”. Ha aludido así a la correlación de fuerzas parlamentarias que permitió la investidura de Sánchez pero bloqueó parte de las iniciativas legislativas en materia social.
“Desde Más Madrid estamos listas para activar toda nuestra maquinaria electoral y para salir a pelear cada voto del Frente Amplio, barrio a barrio, pueblo a pueblo y puerta a puerta”, ha declarado Bergerot, que ha puesto el foco en las nuevas siglas con las que concurrirán los partidos que antes se integraban bajo el paraguas de Sumar.
La dirigente de Más Madrid ha recalcado que en estos comicios se elegirá entre “proteger a los buitres o proteger a la gente, trabajar por el rentismo o trabajar por el derecho a la vivienda, legislar contra los desahucios o legislar a favor de los desahucios”. “El reto no es sencillo, pero todas las fuerzas de la izquierda tenemos la tarea de convertir el clamor social de las calles en una mayoría”, ha añadido.
Por su parte, la portavoz del PSOE en la Asamblea, Mar Espinar, ha confrontado el modelo socialista con el de una “derecha que no piensa en las personas” y que, según ha recordado, el pasado viernes, en la sesión del Congreso que tumbó los decretos de vivienda, evidenció que se sitúa “en contra de la protección y el derecho a la vivienda”.
Llevando el debate al plano autonómico, Espinar ha acusado a Ayuso de que “se ríe” del desahucio de Maricarmen y de no mostrar “ninguna empatía” con las miles de personas que se concentran en la Puerta del Sol reclamando “derechos” y denunciando la crisis de la vivienda. Al mismo tiempo, ha criticado que la presidenta regional tiende “la alfombra roja” a los fondos buitre “cada vez que cruza el charco”.
La portavoz socialista ha admitido que es imprescindible levantar más viviendas, pero ha recordado que esta competencia recae en la Comunidad de Madrid y en los ayuntamientos, que son quienes “tienen el suelo”. Sin embargo, ha reprochado a Ayuso que “está en que las inmobiliarias y las constructoras se forren, no en garantizar el acceso a la vivienda de los madrileños”.
Desde Vox, su portavoz en la Asamblea, Isabel Pérez Moñino, ha celebrado igualmente la convocatoria electoral, aprovechando para responsabilizar a Sánchez de la tragedia ferroviaria de Adamuz, de negarse a prestar ayuda durante la dana de Valencia, de “rendirse al separatismo” y de rodearse de un entorno político y social “en la cárcel o inmerso en procesos”.
En cuanto a la vivienda, Pérez Moñino ha recalcado que su formación lleva “mucho tiempo hablando de la emergencia habitacional”, que, en su opinión, solo puede afrontarse frenando la migración y derogando los decretos “dictados por activistas”. “Es imposible que cualquier política de vivienda empate con la política de fronteras abiertas”, ha sostenido.
La derecha desconfía del desarrollo de los comicios
En otro orden de cosas, el portavoz del PP ha advertido de que no dan por segura la limpieza del proceso electoral, al acusar al PSOE de ser “una organización criminal” y alertar de que “todo lo que puedan hacer, lo harán” para mantener a Sánchez en La Moncloa. “El PP va a estar vigilante ante cualquier intento de pervertir estas elecciones”, ha remarcado.
En la misma línea, la portavoz de Vox ha descrito al jefe del Ejecutivo como “capaz de hacer cualquier cosa” y ha recalcado que, pese a que los sondeos otorgan ventaja a los partidos de derecha para desalojarle de la Presidencia, su formación desconfía de la demoscopia.
“Sánchez es capaz de cualquier cosa y yo animo a todos los españoles a que no voten por correo, que voten con la mayor seguridad, porque tenemos que tener en cuenta que tenemos enfrente a alguien que ha intentado alterar el censo electoral con la ley de nietos”, ha concluido Pérez Moñino.