Dos de cada diez mujeres extremeñas siguen sin presentarse a las pruebas de cribado de cáncer de mama, un programa que en 2027 se extenderá en la región a quienes alcancen los 45 años.
Con esta ampliación, el próximo año se sumarán alrededor de 15.000 extremeñas a una prueba clave para la detección temprana de la enfermedad y que, en palabras de los responsables sanitarios, es una herramienta capaz de “salvar vidas”.
La Asamblea de Extremadura ha acogido este lunes el acto institucional con motivo del Día Mundial de Lucha contra el Cáncer de Mama, en el que se ha insistido en la necesidad de acudir a estos controles preventivos.
La consejera de Salud, Sara García Espada, ha pedido a las mujeres de la comunidad que estén “atentas” a su buzón, ya que recibirán una carta con la citación para integrarse en un programa que ha permitido detectar la enfermedad en 55 extremeñas menores de 50 años desde que se adelantó la edad del cribado.
“A pesar de que somos una de las comunidades autónomas con mayor tanto por ciento de respuesta a esa citación de cribado, a día de hoy hay algo más de dos de cada diez extremeñas citadas que no acuden al cribado”, ha aseverado García Espada, quien ha invitado a acudir aunque sea “con miedo” o con “dudas” pero que “nunca dejen de asistir a una cita que puede salvarles la vida”.
La consejera ha recordado igualmente que, aunque el cáncer de mama se da principalmente en mujeres, el 1 por ciento de los diagnósticos corresponde a hombres, a los que ha animado a consultar con su médico si aprecian cambios en el pezón o en la piel de la mama.
En esta línea, García Espada ha subrayado que el objetivo del Servicio Extremeño de Salud (SES) es “estar antes, estar cerca y estar siempre”, algo que, ha dicho, solo es posible “de la mano de los profesionales” sanitarios.
La presidenta de la Asociación Oncológica Extremeña (AOEx), Isabel Rolán, ha remarcado que esta fecha sirve para dar la “máxima visibilidad” al cáncer de mama y para rendir tributo “al coraje, a la fuerza y la esperanza” de quienes lo han padecido o lo están afrontando en la actualidad.
Ha resaltado que “cada historia, cada lucha, cada sonrisa” representan un ejemplo de vida y superación frente a una patología que, aunque afecta sobre todo a mujeres, también impacta en hombres y, con ellos, en sus familias y en todo su entorno.
Rolán ha explicado que la AOEx tiene como meta “seguir informando, acompañando y sensibilizando” al conjunto de la ciudadanía, recordando que la detección precoz salva vidas y que el apoyo emocional y social resulta tan esencial como los tratamientos médicos.
Durante el acto ha intervenido también la médica oncóloga y jefa de sección de Oncología Médica del Hospital Universitario de Badajoz, Marta González Cordero, quien ha destacado que el cáncer de mama ha alcanzado una visibilidad que ningún otro tumor posee, algo que, a su juicio, beneficia al conjunto de pacientes oncológicos al abrir camino y recursos para otros tipos de cáncer.
Ha enfatizado la relevancia de actuar con rapidez ante la enfermedad, puesto que la detección precoz se traduce en más supervivencia, y ha reconocido el esfuerzo de la Junta de Extremadura en materia de prevención.
“Haber adelantado el cribado a los 45 años y participar en proyectos son decisiones que cambian historias. Les pedimos que el foco en la prevención se mantenga y siga creciendo”, ha valorado, al tiempo que ha defendido la necesidad de impulsar la investigación, dado que “investigar es tratar a la paciente que tenemos delante, pero también a la que todavía no conocemos”.
González ha reclamado asimismo un mayor número de especialistas en oncología y de investigadores para no restar tiempo a la atención en consulta, y ha solicitado “canales ágiles” e “interlocutores claros” que eviten que la burocracia aleje a las pacientes “de una oportunidad”.
Ha defendido igualmente el modelo de asistencia compartida, señalando que un oncólogo que trabaja en red “no está solo, se subespecializa, investiga, comparte dudas, crece”. “Y un profesional que crece es un profesional que se queda”, ha abundado.
Según ha apuntado, la asistencia compartida “no reparte la escasez” sino que la transforma en equipo, y ha insistido en que esta fórmula “no es un parche, es un modelo y funciona”, por lo que ha pedido que se consolide en el sistema.
Para la oncóloga, la atención al cáncer no debería convertirse en un campo de confrontación, sino en un espacio de acuerdo y colaboración, y ha defendido que, aunque en política se pueda discrepar “de casi todo”, en lo relativo al cuidado de los pacientes oncológicos se debe “remar todos en la misma dirección”.
“No he venido a señalar a nadie, hemos venido a recordarles a quiénes tenemos detrás. Por favor, seamos constructivos”, ha dicho.
Tras su intervención, ha tomado la palabra Jorge Bravo de los Ríos, marido de una paciente con cáncer de mama, encargado de leer el manifiesto de la jornada.
Ha explicado que las familias sufren una enfermedad “paralela, silenciosa y pocas veces nombrada”, que ha definido como la enfermedad de la “incertidumbre”.
Ha mencionado emociones como el miedo y la culpa, y ha añadido que, según diversos estudios, el nivel de estrés psicológico, ansiedad y desgaste emocional de la persona que acompaña al paciente es con frecuencia tan elevado como el de quien recibe el diagnóstico, e incluso en ocasiones mayor.
Bravo de los Ríos ha lamentado que casi nunca se pregunte por el estado del familiar del paciente oncológico, a quienes ha denominado “coenfermo”, ya que no padecen cáncer pero sí son “enfermos invisibles”.
En este sentido, ha defendido que el apoyo psicooncológico a los familiares no es un lujo, sino una necesidad básica para poder sostenerse durante todo el proceso de una enfermedad oncológica.
Compromiso de las instituciones
El vicepresidente primero de la Asamblea, Domingo Expósito, ha advertido de que no se debe permitir que la cercanía con el cáncer de mama derive en una pérdida de “sensibilidad”, y ha recalcado que visibilidad no es sinónimo de compromiso real.
En relación con los actos que se desarrollan en octubre y con la implicación de administraciones, empresas y ciudadanía, ha señalado que son iniciativas “importante” y “positivo”, pero ha subrayado que ese respaldo “no puede terminar cuando acaba octubre”.
“Ni se puede quedar en una fotografía o en un gesto simplemente simbólico. El compromiso verdadero hay que demostrarlo todo el año”, ha aseverado.
Expósito ha destacado que ese compromiso se concreta, por ejemplo, en el acompañamiento a los pacientes, en la atención a sus necesidades, en el apoyo psicológico y social, en facilitar el acceso a los recursos disponibles y en escuchar también a quienes han logrado superar la enfermedad.
Por último, el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, ha reconocido la labor que desempeña la Asociación Oncológica Extremeña (AOEx) y ha reiterado la disposición del ayuntamiento a colaborar en todo lo posible.
Rodríguez Osuna ha puesto en valor el “prestigio”, la “profesionalidad” y la dedicación de los profesionales sanitarios hacia los pacientes, además de insistir en la trascendencia de la detección precoz del cáncer de mama.