La Policía desaloja el último gran campamento migrante de Ceuta con un centenar de menores

Unos 300 efectivos de la Policía Nacional y el Ejército han intervenido este domingo en la explanada de El Guano, donde durante los últimos días llegaron a concentrarse más de 500 migrantes, entre ellos alrededor de un centenar de menores. Parte de los ocupantes abandonó el asentamiento antes del operativo para evitar ser identificado, mientras quienes permanecían en la zona están siendo trasladados a recursos de acogida o al CATE

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Agentes de la Policía Nacional intervienen durante el proceso de desalojo del embolsamiento de migrantes en la playa de El Trampolín, a 4 de octubre de 2026, en Ceuta (España).  Marcos Moreno - Europa Press

Agentes de la Policía Nacional intervienen durante el proceso de desalojo del embolsamiento de migrantes en la playa de El Trampolín, a 4 de octubre de 2026, en Ceuta (España). Marcos Moreno - Europa Press

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La Policía Nacional ha iniciado este domingo el desalojo del último gran campamento de migrantes que permanecía en Ceuta después de las entradas masivas registradas a finales de julio. El operativo ha comenzado a primera hora de la mañana en la explanada de la antigua fábrica de El Guano, donde durante las últimas semanas se habían instalado cientos de personas después del desmantelamiento de otros asentamientos en las playas de Benítez y El Trampolín. Más de una veintena de vehículos policiales han participado en una intervención que también cuenta con apoyo del Ejército y moviliza a alrededor de 300 efectivos.

El asentamiento había llegado a reunir a más de 500 personas, fundamentalmente ciudadanos marroquíes, aunque la cifra había disminuido notablemente antes de la llegada de los agentes. Fuentes locales señalan que alrededor de 200 migrantes permanecían en El Guano cuando comenzó el traslado y que otros habían abandonado previamente la zona para esconderse en el monte, trasladarse a barrios periféricos o regresar voluntariamente a Marruecos. RTVE situaba en unas 400 las personas que se encontraban en el área antes del operativo.

Cerca de un centenar de menores estaban en el campamento

Entre quienes habían permanecido durante los últimos días en El Guano había alrededor de un centenar de menores, según las cifras recogidas por Europa Press. Algunos de ellos habían protagonizado días atrás una protesta para solicitar su traslado a centros de protección ante el empeoramiento de las condiciones meteorológicas y la falta de instalaciones adecuadas en el campamento. Los menores no siguen el mismo procedimiento que los adultos: quedan bajo el sistema de protección y deben ser derivados a recursos específicos de acogida.

Ceuta afronta desde el verano una fuerte presión sobre sus recursos para menores. A comienzos de octubre había 2.566 menores alojados en centros de acogida, según datos publicados durante los anteriores desalojos, mientras las administraciones continuaban habilitando nuevas instalaciones. El pasado martes fueron trasladados también unos 300 niños y mujeres que permanecían en un campamento gestionado por vecinos junto a la mezquita Sidi Embarek hacia un nuevo espacio acondicionado por el Gobierno.

Traslado al CATE o retorno voluntario a Marruecos

Para los adultos que permanecían en El Guano, el procedimiento reproduce el aplicado en los anteriores desalojos. Los migrantes son trasladados al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), donde se lleva a cabo su identificación y filiación. Posteriormente pueden ser derivados a alguno de los dispositivos temporales habilitados por el Gobierno mientras se tramita su situación administrativa o, si así lo deciden, acogerse al retorno voluntario a Marruecos.

Esta última opción ha adquirido un peso considerable durante las últimas semanas. En el desalojo de El Trampolín, unos 900 de los 1.100 migrantes trasladados durante la primera jornada optaron por regresar voluntariamente a Marruecos, frente a alrededor de 200 que fueron enviados al CATE. El Gobierno contabilizaba el pasado 8 de octubre alrededor de 11.000 retornos desde Ceuta en dos meses, aunque las cifras de personas que todavía permanecen en la ciudad varían según la fuente: el Ejecutivo estimaba unas 9.000, mientras el presidente ceutí elevaba el cálculo hasta las 15.000.

Muchos abandonaron El Guano antes de que llegara la Policía

El desmantelamiento del campamento no significa que todas las personas que vivían allí hayan sido trasladadas. Durante los días previos, numerosos migrantes dejaron la explanada ante la expectativa de una intervención policial. Algunos se desplazaron hacia los montes de Ceuta, barriadas como El Príncipe o Los Rosales y naves del polígono del Tarajal, según medios locales. Otros habían decidido regresar por iniciativa propia a Marruecos.

Ese mismo fenómeno ya se había observado durante los desalojos de las playas de Benítez y El Trampolín. Aunque se calculaba que únicamente en esta última habían llegado a dormir más de 3.000 personas, alrededor de 1.700 fueron trasladadas entre ambos operativos y una parte importante del resto se dispersó por la ciudad antes de ser identificada. Por eso, el cierre de El Guano elimina el último gran asentamiento visible, pero no pone fin a la presencia de migrantes viviendo fuera de los recursos oficiales de acogida.

El último de los grandes campamentos surgidos tras julio

El Guano había acabado convirtiéndose en el destino de parte de las personas desplazadas durante los sucesivos operativos policiales. A finales de septiembre, la Policía desalojó asentamientos situados alrededor de la desaladora y trasladó a algunos de sus ocupantes precisamente hacia los terrenos de la antigua fábrica, a la espera de disponer de nuevas plazas de alojamiento. Después llegaron los dispositivos de Benítez y El Trampolín, que dejaron a El Guano como la última gran concentración de tiendas y refugios improvisados de la ciudad.

Las condiciones habían empeorado con la llegada de la lluvia y el descenso de las temperaturas. El asentamiento estaba compuesto por tiendas, lonas y estructuras levantadas con materiales improvisados, y los servicios de limpieza han comenzado a entrar en la zona prácticamente al mismo tiempo que terminaban los primeros traslados. Ceuta al Día cifraba en unas 150 las personas que habían abandonado el recinto durante las primeras horas del dispositivo, mientras Ceuta Actualidad elevaba a cerca de 200 los traslados iniciados hacia los recursos oficiales.

El operativo llega dos días antes de la visita de los Reyes

El desalojo se produce además a poco más de 48 horas de la visita prevista de Felipe VI y la reina Letizia a Ceuta, aunque las autoridades no han vinculado oficialmente ambas circunstancias. Los Reyes viajarán a la ciudad autónoma el martes 13 de octubre y participarán, entre otros actos, en un homenaje a las personas fallecidas en el mar durante la crisis migratoria de este verano.

La operación de este domingo culmina así la estrategia de eliminación de los grandes campamentos improvisados que habían aparecido después de las llegadas de los días 30 y 31 de julio. Sin embargo, el problema no desaparece con la retirada de las tiendas. Cientos de personas continúan fuera de los dispositivos oficiales, otras esperan la resolución de sus expedientes y Ceuta sigue gestionando miles de plazas de acogida para adultos y menores.

El Guano deja de ser desde este domingo el último gran campamento visible de la crisis, pero la atención se traslada ahora a dónde terminan quienes han abandonado los asentamientos, a la capacidad de los recursos de acogida y, especialmente, a la protección del centenar de menores que permanecía en la zona.