Las autoridades de la disputada región de Abyei, situada entre Sudán y Sudán del Sur, han revisado a la baja el balance de víctimas mortales por el ataque con dron contra un mercado local, que atribuyen al Ejército sudanés, mientras Jartum sigue sin pronunciarse públicamente sobre el bombardeo.
El ministro interino de Información de Abyei, Yohana Akol Ngor, ha confirmado que “el número total de muertos es de 153”. “Ese es el número de cuerpos enterrados, si bien hay personas que siguen desaparecidas”, ha detallado, en referencia al ataque contra el mercado de Amiet, ubicado a unos diez kilómetros al norte de la ciudad de Abyei.
El responsable regional ha añadido que unas 30 personas continúan ingresadas en centros médicos, varias de ellas en estado grave, por lo que no se descarta que el registro de víctimas mortales pueda aumentar, de acuerdo con la información difundida por la emisora sursudanesa Radio Tamazuj. Con anterioridad, las autoridades locales habían situado el balance en 220 fallecidos.
De acuerdo con fuentes consultadas por este medio, las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) utilizaban este mercado como punto de abastecimiento de combustible para sus unidades, que combaten al Ejército sudanés en la guerra civil iniciada en abril de 2023, aunque por ahora no existe confirmación oficial sobre este extremo.
El Gobierno de Sudán del Sur convocó el lunes al embajador sudanés en Yuba para trasladar su “firme protesta” por el bombardeo y “sus implicaciones para la seguridad de los civiles y la estabilidad en Abyei”, al tiempo que reclamó a Jartum que por el bombardeo y “sus implicaciones para la seguridad de los civiles y la estabilidad en Abyei”.
El estatus de Abyei —donde opera la Fuerza Provisional de Seguridad de Naciones Unidas para Abyei (UNISFA)— quedó sin resolver tras la independencia de Sudán del Sur en 2011 y continúa siendo uno de los principales puntos de fricción entre ambos Estados por su valor geoestratégico y la presencia de importantes recursos energéticos.
El futuro de la zona debía haberse determinado mediante un referéndum contemplado en los acuerdos de paz de 2005, que desembocaron en la secesión de Sudán del Sur, pero los dgok dinka han bloqueado la celebración de la consulta al rechazar sin matices la participación de los nómadas miseriya.
La propia UNISFA condenó “firmemente” el miércoles el ataque y subrayó que “los ataques contra civiles e infraestructura civil son inaceptables”. Asimismo, indicó en redes sociales que continúa las labores para verificar el número de víctimas y precisó que ha desplegado equipos médicos con el fin de “evacuar a las víctimas” y “contener las llamas”.