(Información remitida por la empresa firmante)
VIENA, 16 de octubre de 2026 /PRNewswire/ -- En el marco del evento Network X 2026, la World Broadband Association (WBBA) celebró en Viena el Broadband Development Congress (BDC). Durante este encuentro, Bob Chen, presidente de la línea de productos de soluciones ópticas de Huawei, ofreció una ponencia principal titulada “Reconfigurar el valor de la red para un nuevo crecimiento en la era de la IA”. En su intervención subrayó la urgencia de actualizar los enfoques de construcción de redes en la era de la IA apoyándose en tres pilares “R” —reconstruir la arquitectura de red, reconfigurar el modelo de negocio y redefinir la operación y mantenimiento (O&M)— con el objetivo de replantear el valor de la red y abrir una nueva etapa de crecimiento.
Bob Chen recordó que, si se repasan los últimos treinta años, cada ola de innovación en servicios —desde la telefonía de voz y el acceso a Internet hasta el vídeo— ha necesitado siempre de una red sólida como base. En la actualidad, la IA avanza a gran velocidad: los grandes modelos de IA ya manejan cerca de 10 billones de parámetros y, solo en el último año, el consumo de tokens se ha disparado casi por 50. En este nuevo contexto, los objetos conectados, la frecuencia de uso y la calidad de las conexiones han cambiado de forma radical, lo que obliga al sector a reconsiderar cómo reconfigurar el valor de la red.
El directivo insistió en que el núcleo de esta reconfiguración pasa por modificar la filosofía de despliegue: la planificación y construcción de las redes debe girar en torno a las necesidades de los servicios de IA y a la ubicación de los centros de datos para IA (AIDC), incorporando además la propia tecnología de IA para reforzar las capacidades de O&M. Esta visión se articula en tres pilares “R”: reconstruir la arquitectura de red, migrando de estructuras basadas en divisiones administrativas clásicas a diseños centrados en los AIDC; reconfigurar el modelo de negocio, de forma que, en el ámbito empresarial, se pase de comercializar únicamente ancho de banda a ofrecer “ancho de banda + latencia + fiabilidad” junto a servicios integrados de computación y red, y que, en el mercado residencial, se evolucione de la mera conectividad a las redes de todo el hogar y, posteriormente, a experiencias completas de hogar inteligente; y, por último, redefinir la operación y el mantenimiento, avanzando desde esquemas semiautomatizados hacia una inteligencia que cubra todo el ciclo de vida de la red.
Reconstrucción de la arquitectura de red
Tradicionalmente, las redes se diseñaban en función de límites administrativos, con divisiones entre redes troncales nacionales, troncales provinciales y redes metropolitanas. Con el despegue de la IA, el número de centros de datos para IA (AIDC) se ha multiplicado casi por diez y el volumen de tráfico ya no depende tanto de la población de cada área, sino de la capacidad de computación instalada.
Un ejemplo ilustrativo es Zhongwei, en China: hace unos años, su tráfico apenas suponía alrededor del 0,1 % del total nacional. En la actualidad, Zhongwei se ha convertido en uno de los ocho centros nacionales de computación del país y su tráfico de computación inteligente supera el 10 % del ancho de banda total de China, lo que lo transforma en un nodo clave dentro de la red de interconexión de AIDC. Situaciones parecidas se están registrando en múltiples regiones del planeta.
Ante este cambio, la arquitectura de red debe adaptarse y pasar de un diseño vinculado a regiones administrativas a otro que tome como referencia los AIDC. Las redes han de estructurarse en niveles jerárquicos articulados alrededor de centros de datos centrales (Core DCs), regionales (Regional DCs) y de borde (Edge DCs). Las conexiones en malla de un solo salto (one-hop mesh) entre estos centros permiten establecer latencias deterministas —de 1, 5 y 20 ms— y acelerar el tiempo de lanzamiento de nuevos servicios al mercado.
Reconfiguración del modelo de negocio
En el segmento empresarial, el impulso de la IA está transformando los modelos productivos. Como ejemplo, una empresa china de diseño industrial basada en IA utiliza renderizado con IA para acortar de forma drástica los ciclos de producción, lo que exige latencias inferiores a 2 milisegundos. Para capitalizar estas oportunidades, los operadores pueden evolucionar sus líneas privadas, dejando atrás una propuesta basada únicamente en el ancho de banda y pasando a una oferta multidimensional: “Ancho de banda + Latencia + Fiabilidad”. Mediante tecnologías como OXC, ASON y el cifrado cuántico, las redes son capaces de proporcionar latencia determinista, alta fiabilidad y un nivel máximo de seguridad, incrementando notablemente el valor de las líneas privadas. Al mismo tiempo, al sumar plataformas de computación, los operadores pueden dar el salto de vender solo conectividad a un modelo de “Red + Computación + Modelo/Aplicación”, ofreciendo servicios convergentes de red y computación.
En el ámbito de la banda ancha residencial, los operadores tienen la opción de avanzar desde la simple provisión de acceso a Internet hacia una estrategia de “Una fibra, una red, un hogar”. Una red implica garantizar una conectividad Wi-Fi de calidad en todas las estancias mediante soluciones FTTR o redes Wi-Fi en malla (Mesh). Un hogar supone poner a disposición de los usuarios un amplio ecosistema de aplicaciones inteligentes, apoyadas en terminales domésticos con IA y agentes de IA. Estos agentes están modificando la manera de interactuar en el entorno del hogar, permitiendo gestionar en tiempo real la red residencial mediante sencillos comandos de voz.
Redefinir la operación y el mantenimiento de la red
En plena era de la IA, se persigue una inteligencia integral que abarque las fases de planificación, despliegue, mantenimiento, optimización y operación, aplicando capacidades inteligentes tanto a los elementos de red como al conjunto de la infraestructura y a los servicios. Un ejemplo se observa en las redes domésticas: la mayoría de las reclamaciones se originan por incidencias en el Wi-Fi. Hoy en día, las soluciones de optimización Wi-Fi basadas en IA detectan automáticamente las fuentes y tipos de interferencia y ajustan en tiempo real la potencia de transmisión y otros parámetros, lo que permite incrementar la velocidad del Wi-Fi alrededor de un 20 % en entornos con interferencias.
En materia de eficiencia energética, antes los equipos de red funcionaban a plena capacidad con independencia del volumen de tráfico, lo que generaba un consumo de energía innecesariamente alto. Gracias al análisis inteligente del tráfico, ahora es posible aplicar ajustes dinámicos y precisos de la potencia en los chasis OLT y en las tarjetas de línea, logrando recortar el consumo energético global de los dispositivos en más de un 20 %.
En cuanto a la autorreparación inteligente de averías, la resolución de incidencias de banda ancha en el hogar se organiza en tres niveles. Autorreparación: los problemas en la interfaz aérea, como fallos de roaming, se corrigen de forma automática mediante agentes de IA de O&M. O&M remoto: las incidencias asociadas a parámetros de configuración se abordan a distancia desde el NOC con el apoyo de agentes de IA. Visitas in situ: los problemas derivados de la conexión física de fibra se localizan con exactitud con la ayuda de O&M Copilot.
“Ante la era de la IA, debemos cambiar nuestra filosofía para reconstruir la arquitectura de red, reformar el modelo de negocio y redefinir la O&M de la red”, concluyó Bob Chen. “A través de estas tres “R”, podemos reformar el valor de la red UBB y avanzar juntos hacia un nuevo crecimiento en la era de la IA”.
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