El alcalde de Tánger, Mounir Limouri, ha quedado situado en el centro de la investigación abierta por las presuntas irregularidades detectadas durante las elecciones legislativas celebradas en Marruecos el pasado miércoles. La policía judicial ha emitido una orden de búsqueda contra el dirigente del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), según varios medios locales, después de que su nombre apareciera en las pesquisas por el hallazgo de papeletas electorales en el entorno de un colegio electoral de la ciudad. Su paradero no ha sido confirmado oficialmente, aunque distintas fuentes sitúan al político en España.
La información disponible obliga, sin embargo, a introducir una cautela importante. Algunas publicaciones marroquíes sostienen que Limouri salió del país después de conocer el avance de la investigación, mientras fuentes próximas al alcalde aseguran que su viaje a España estaba previsto con anterioridad por motivos personales y médicos y niegan que su salida tuviera como objetivo evitar la actuación de la Justicia. Tampoco se ha publicado hasta ahora una confirmación institucional sobre las circunstancias exactas de su viaje.
El origen del caso: unas papeletas en el colegio Al Quds
La investigación comenzó durante la jornada electoral del 23 de septiembre en el colegio Al Quds, situado en el barrio tangerino de Casabarata. La Fiscalía confirmó entonces la apertura de diligencias después de que un hombre fuera interceptado en el recinto donde se encontraba un colegio electoral llevando una bolsa con papeletas. Paralelamente, comenzó a circular un vídeo en redes sociales en el que podían verse varios sobres blancos en una urna transparente, imágenes cuya procedencia y significado también están siendo investigados.
Las pesquisas se ampliaron durante los días siguientes. Hasta el viernes, cuatro personas habían sido detenidas y permanecían bajo custodia policial, según Hespress, mientras la policía trataba de determinar quién había proporcionado las papeletas, para qué iban a utilizarse y si existía una estructura organizada detrás de los hechos. El Partido Justicia y Desarrollo (PJD) denunció públicamente posibles irregularidades destinadas a favorecer al PAM, mientras este último rechazó las acusaciones, habló de una campaña contra la formación y pidió que fuera la investigación judicial la que esclareciera lo ocurrido. Por el momento, ningún tribunal ha establecido que existiera fraude electoral ni ha determinado responsabilidades penales.
Una orden de búsqueda contra el alcalde
El siguiente giro se produjo con la aparición del nombre de Limouri en las actuaciones policiales. Medios locales informaron este sábado de que la policía judicial había dictado una orden de búsqueda nacional, y algunas fuentes hablan también de actuaciones para localizarlo fuera de Marruecos. La información sobre una eventual orden internacional procede por ahora de medios que citan fuentes próximas al caso y no de un comunicado oficial de la Fiscalía.
Limouri continúa figurando oficialmente como presidente del Consejo Comunal de Tánger y es uno de los dirigentes territoriales del PAM, formación que encabeza el resultado nacional de las legislativas de 2026. El portal oficial marroquí atribuye al partido 97 de los 395 escaños de la Cámara de Representantes en los resultados provisionales, por delante del RNI, con 66, y del Istiqlal, con 65.
El PAM ganó en Marruecos, pero quedó segundo en Tánger
La situación del partido en Tánger fue distinta de su resultado nacional. En la circunscripción de Tánger-Asilah, el PJD fue la formación más votada con 25.886 sufragios, mientras el PAM quedó segundo con 13.687, prácticamente la mitad. A pesar de esa diferencia, ambas candidaturas obtuvieron un escaño, al igual que Movimiento Popular, Istiqlal y RNI, porque los cinco puestos de la circunscripción se distribuyeron de acuerdo con el sistema electoral y la regla de los mayores restos.
Ese resultado ha añadido dimensión política a una investigación que inicialmente se concentraba en un único colegio electoral. El propio PAM ha defendido que las acusaciones no pueden darse por probadas antes de que concluyan las diligencias, mientras sus adversarios reclaman que se determinen las responsabilidades y, en algunos casos, han planteado impugnaciones relacionadas con la votación. La Fiscalía mantiene abiertas las pesquisas sobre los hechos ocurridos en Al Quds.
España, destino probable pero todavía sin confirmación oficial
La proximidad entre Tánger y el sur de España hace verosímil que Limouri haya cruzado el Estrecho, pero la ubicación exacta del alcalde no ha sido comunicada oficialmente por las autoridades marroquíes. Algunas publicaciones lo sitúan en España e incluso apuntan a Málaga, mientras otras se limitan a señalar que habría abandonado Marruecos. Las fuentes cercanas al regidor mantienen que regresará y que su desplazamiento no guarda relación con el caso electoral.
La investigación se encuentra, por tanto, en una fase todavía abierta. Hay una causa judicial por las papeletas localizadas en Tánger, varias detenciones y una orden de búsqueda contra el alcalde comunicada por distintos medios locales, pero no existe todavía una resolución judicial que atribuya a Mounir Limouri la autoría de un fraude electoral. Será el desarrollo de las pesquisas el que determine si su papel va más allá de las sospechas que han llevado a las autoridades a intentar localizarlo.