El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, ha censurado con firmeza los episodios de violencia registrados en la noche de este sábado en varias ciudades del país, tras las movilizaciones juveniles celebradas en una treintena de localidades alemanas, que durante la jornada habían reunido de forma pacífica a decenas de miles de manifestantes. Dobrindt ha subrayado que los implicados en los disturbios deberán rendir cuentas ante la Justicia.
El responsable de Interior ha achacado los incidentes a grupos "violentos" de izquierda y a individuos procedentes de entornos migrantes, a quienes ha reprochado haber aprovechado las protestas para llevar a cabo actos vandálicos. "Los alborotadores y saqueadores serán identificados y deberán responder por sus actos", ha declarado al diario "Bild", insistiendo en que este tipo de conductas serán perseguidas y sancionadas con dureza.
Asimismo, el ministro ha puesto en valor la actuación de las fuerzas de seguridad y ha considerado que el amplio operativo policial desplegado resultó determinante para frenar la escalada de violencia. "Gracias a la gran dedicación de nuestros agentes de Policía, se han evitado episodios de violencia extrema como los ocurridos en París", ha destacado.
Las protestas fueron organizadas por la iniciativa Gen Z Regelt (La Generación Z se encarga), que promovió concentraciones pacíficas en más de 30 ciudades con el objetivo de exigir mejoras en el sistema educativo, medidas frente al encarecimiento del coste de la vida y un refuerzo de las políticas de justicia social.
Aunque las marchas se desarrollaron sin incidentes durante el día, ya entrada la noche se produjeron choques y disturbios en distintos puntos del país, con especial intensidad en Fráncfort y Colonia. En Berlín, algunos asistentes lanzaron botellas y petardos, mientras que en varias localidades la Policía empleó cañones de agua para dispersar a los grupos más violentos.
Estos sucesos se enmarcan en una oleada de disturbios vinculados a movilizaciones juveniles en otros países europeos en las últimas semanas, con Francia como uno de los escenarios donde se han vivido episodios de mayor gravedad.