Agentes federales de Estados Unidos han llevado a cabo este lunes un registro en la vivienda de la congresista Ilhan Omar, representante en la Cámara de Representantes y una de las voces más influyentes de la izquierda del Partido Demócrata, dentro de una investigación por un “delito penal federal”.
Un portavoz del Departamento de Justicia y varias fuentes al tanto de las pesquisas han confirmado la intervención en el domicilio de la representante por Minnesota, objetivo recurrente de las críticas del presidente estadounidense, Donald Trump.
En un comunicado oficial, el Departamento ha detallado que personal del Departamento de Investigaciones para la Seguridad Interior “ha ejecutado una orden de registro autorizado obtenida por el Departamento de Justicia”. “Esta acción forma parte de una investigación penal federal abierta”, ha señalado un portavoz del Departamento de Justicia citado por la cadena CNN.
Omar ha reaccionado al registro mediante un mensaje en redes sociales, en el que denuncia que se trata de un ataque “político” en su contra, en el que se emplean las fuerzas de seguridad y el sistema judicial “como arma”.
“Durante diez años Trump me ha atacado con mentiras infundadas y bulos. Esto es solo una escalada de su campaña de intimidación política. No me van a silenciar”, ha afirmado la congresista.
Trump también se ha pronunciado sobre el registro. “Están mirando muy cuidadosamente a Ilhan Omar. No tiene nada que ver conmigo. Creo que es una persona terrible”, ha manifestado ante los medios en Washington. “Solo se queja. Viene de un país que es... es un no país y llega aquí y se queja de nuestra Constitución”, ha añadido.
Registro en pleno periodo electoral
La actuación judicial se produce mientras Omar se encuentra inmersa en la campaña para revalidar su escaño por Minnesota en las elecciones de mitad de mandato previstas para el 3 de noviembre. El Departamento de Justicia establece que fiscales e investigadores no pueden programar actuaciones con la intención de condicionar un proceso electoral.
Asimismo, el Departamento fija límites y exige autorizaciones específicas para abrir investigaciones sobre miembros del Congreso, amparados constitucionalmente en lo relativo a la documentación y comunicaciones asociadas a su trabajo legislativo.
Responsables de alto nivel de la Administración Trump ya habían apuntado con anterioridad a la existencia de una investigación sobre Omar. El pasado viernes, el entonces ‘zar de fronteras’ de Trump, Tom Homan, aseguró que la investigación sobre la congresista “avanza”. “Pero no puedo darle nada concreto sobre lo que está pasando”, matizó.
Homan ha confirmado a primera hora de este lunes en la cadena Fox que se ha ejecutado un registro en la casa de Omar, aunque se ha abstenido de ofrecer más información sobre el operativo.
Omar nació en Somalia y llegó a Estados Unidos siendo adolescente, huyendo de la guerra en su país de origen. Tras obtener la nacionalidad estadounidense, en 2018 fue elegida para la Cámara de Representantes. Integra el “Escuadrón” de congresistas de la izquierda demócrata junto a Alexandria Ocasio-Cortez, Ayanna Pressley y Rashida Tlaib.
Trump ha utilizado en varias ocasiones expresiones de carácter racista contra ella; el año pasado la calificó de “basura” y afirmó que los somalíes deberían “volver al lugar de donde vinieron”.