Al menos 34 personas han perdido la vida cerca de la playa de Lompul, en el departamento senegalés de Kébémer, en la región de Louga, al norte del país, después de que una embarcación con migrantes quedara encallada frente al litoral, según ha informado la agencia estatal de noticias APS.
El gobernador de Louga, Ndèye Nguénar Mbodj, se ha desplazado este domingo hasta la zona para supervisar sobre el terreno las tareas de identificación y conservación de los cuerpos recuperados.
En un comunicado oficial, el ministro del Interior y Seguridad Pública, Mouhamadou Makhtar Cissé, ha manifestado su “profunda conmoción y tristeza” y ha trasladado las condolencias del presidente de la República y del Gobierno a los familiares de las víctimas.
El Ejecutivo ha reiterado asimismo su determinación de reforzar la lucha contra las redes dedicadas al tráfico de seres humanos, así como de intensificar la cooperación con los países vecinos para frenar este tipo de actividades.
Según las primeras informaciones disponibles, los cuerpos han sido hallados por las autoridades locales en la orilla, en la zona de Tébène, donde también se ha localizado con vida a un superviviente del naufragio.
Miembros del Ejército y del Cuerpo de Bomberos se han desplegado en el área para organizar las operaciones de rescate y el traslado de los restos mortales a las instalaciones forenses, con el fin de proceder a la identificación de los fallecidos.
Por ahora, las autoridades no han podido establecer las causas exactas del siniestro ni el número total de personas que viajaban a bordo de la embarcación, si bien las primeras pesquisas indican que el incidente se suma a la cadena de tragedias registradas en las rutas de migración irregular por mar en la costa atlántica de Senegal.