Al menos dos personas han perdido la vida y otras diez han resultado heridas en una serie de bombardeos rusos lanzados durante la noche del lunes contra la ciudad ucraniana de Járkov, situada cerca de la frontera con Rusia. Las autoridades locales mantienen activas las tareas de búsqueda y rescate ante el temor de que “haya otra persona atrapada” bajo los restos de los edificios alcanzados.
“Se ha encontrado un cuerpo bajo los escombros de una casa en el distrito de Jolodnohirsk; continúa la operación de búsqueda y rescate”, ha afirmado en redes en las primeras horas del martes el alcalde de Járkov, Igor Terejov.
Poco después, ha agregado que “se ha hallado otro cuerpo bajo los escombros del mismo edificio y existe la posibilidad de que haya otra persona atrapada debajo”. “Además de los dos fallecidos, se sabe que diez personas resultaron heridas en el bombardeo vespertino”, ha indicado.
Según el Servicio de Emergencias estatal, el ataque ha afectado a “zonas residenciales e infraestructura civil” de los distritos de Jolodnohirski y Shevchenkivski. El organismo ha precisado que “uno de los misiles impactó en un edificio residencial de cuatro plantas, destruyendo completamente la entrada”.
“Es posible que haya personas atrapadas bajo los escombros”, ha apuntado el órgano, manifestando que “continúan las labores de extinción de incendios y rescate de emergencia”, mientras prestan servicio “unidades del Servicio Estatal de Emergencias, especialistas en desactivación de explosivos, equipos cinológicos, agentes de la Policía Nacional, personal médico, voluntarios y servicios municipales”.
La Fuerza Aérea ucraniana ha detallado que, en las últimas horas, las tropas rusas han disparado cinco misiles balísticos, nueve misiles con munición de racimo y 108 drones contra distintas zonas del país. De ese total, los sistemas de defensa antiaérea ucranianos han logrado interceptar 88 aparatos no tripulados.
Pese a estas intercepciones, se han confirmado impactos de drones en 17 ubicaciones del territorio ucraniano, así como la caída de restos procedentes de derribos en otros siete puntos. La Fuerza Aérea ha añadido que también se han producido impactos de munición de racimo en la ciudad de Járkov y ha avisado de que “el ataque continúa, dado que hay numerosos drones en el espacio aéreo”.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso ha reconocido ataques con “armas de precisión” y drones contra “empresas del complejo militar-industrial, centros logísticos, infraestructura ferroviaria y portuaria y buques implicados en la entrega de carga militar a Ucrania”.
Entre los objetivos señalados por Moscú figura un “almacén de locomotoras” en Kiev, así como un centro logístico y un depósito de drones en la ciudad de Mikolaiv. Además, un buque ha resultado dañado en el estuario del Bug, de acuerdo con la versión difundida por la cartera de Defensa rusa.
El Ministerio ha asegurado igualmente que sus sistemas de defensa antiaérea han derribado 604 drones lanzados por Ucrania en las últimas horas contra varias regiones rusas, incluida la de Moscú, así como sobre aguas del mar de Azov, sin ofrecer detalles sobre posibles daños materiales o víctimas en territorio ruso.