La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, ha anunciado este miércoles que Rusia y Ucrania han puesto en marcha las tareas de desminado en las zonas próximas a la ciudad de Oleshki, en la provincia de Jersón, como paso previo imprescindible para asegurar la llegada en condiciones de seguridad de la ayuda humanitaria.
“Rusia y Ucrania han iniciado operaciones de desminado para garantizar el paso seguro de la ayuda humanitaria hacia Oleshki”, como parte del alto el fuego que ella misma propuso el pasado viernes.
Melania Trump ha respondido así al comunicado del comisionado para los Derechos Humanos del Parlamento ucraniano, Dimitro Lubinets, quien ha subrayado que esta retirada de minas “es un paso crucial para garantizar la entrega segura de ayuda humanitaria y ayudar a los civiles que deseen abandonar la ciudad”.
Lubinets ha puesto en valor la cooperación de su homóloga rusa, Yana Lantratova, a lo largo de todo el procedimiento. “Nuestro objetivo compartido es asegurar que las personas reciban asistencia y tengan la oportunidad de llegar a un lugar seguro”, ha señalado.
La representante rusa ha ratificado igualmente el comienzo de las labores de desminado “en las rutas de entrega de ayuda humanitaria y evacuación de civiles” de Oleshki, mientras “continúan los preparativos” con Lubinets.
“Esto es esencial para llevar a cabo la misión humanitaria (...) Ahora es fundamental garantizar el paso seguro por estas carreteras para que la gente pueda salir de la ciudad. Aquí es donde estamos centrando nuestros esfuerzos. Seguimos trabajando para implementar los acuerdos alcanzados, salvar vidas y ayudar a los vecinos”, ha añadido Lantratova.
Este mismo miércoles, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha admitido que aún desconoce cuál será el destino final de las personas que opten por ser evacuadas, aunque ha apuntado que lo “más fácil” sería su traslado a la parte de la región de Jersón que permanece bajo control de Moscú.
“También sé que hay mucha gente allí que quiere irse al territorio controlado por Ucrania. Sé cómo se puede llevar a cabo técnicamente la evacuación a Ucrania, pero no sé cómo será en la práctica”, ha manifestado en una comparecencia ante la prensa.
Oleshki, ocupada por las fuerzas rusas, se ha convertido en uno de los principales símbolos de la destrucción y la hambruna derivadas del conflicto. Decenas de miles de residentes sobreviven prácticamente sin alimentos, electricidad ni medicación.
La Policía de Jersón ha avisado igualmente este miércoles de que “no hay zonas seguras” en toda la provincia, de forma similar a lo que ocurre en otras áreas del litoral. “Todas están potencialmente minadas porque todas fueron bombardeadas, atacadas por drones y se registraron minas terrestres en casi todas partes”, ha alertado el cuerpo policial.