El representante del Frente Polisario ante la ONU, Sido Mohamed Omar, ha subrayado este viernes en Nueva York la relevancia del veto ejercido por Rusia en el Consejo de Seguridad sobre la última propuesta de resolución presentada por Estados Unidos acerca del Sáhara Occidental, favorable al plan de autonomía impulsado por Marruecos, y ha celebrado que se trate de “un día histórico para el pueblo saharaui”.
Omar ha puesto en valor el peso de las recientes movilizaciones de la población saharaui, que han servido para “hacer fracasar los intentos del Estado de ocupación marroquí y de todos quienes lo apoyan” al conseguir que su voz y su mensaje llegaran de forma nítida hasta la sede de Naciones Unidas en Nueva York.
En este contexto, ha enfatizado el “derecho inalienable del pueblo saharaui a una existencia libre y soberana” como “línea roja que no se negocia, una línea roja marcada por las caravanas de los mártires y por la sangre derramada”, una postura que el movimiento considera irrenunciable.
Según ha explicado, gracias al respaldo de países amigos y aliados “se ha logrado frenar una conspiración que se tramaba contra la existencia libre del pueblo saharaui” y ha expresado de forma especial su “agradecimiento” a la Federación Rusa por ejercer su derecho de veto. También ha resaltado que China, Pakistán y Somalia optaron por la abstención en la votación.
El Frente Polisario sostiene que el borrador promovido por Washington se alejaba de los principios establecidos por el derecho internacional y desnaturalizaba el conflicto, al restarle su condición de proceso de descolonización y, en la práctica, legitimar la “ocupación ilegal” marroquí del Sáhara Occidental, lo que supondría un “peligroso precedente” para la paz y la seguridad tanto a nivel regional como global.
Posteriormente, el representante del Frente Polisario en España, Abdulá Arabi, ha recalcado que el veto de Moscú responde a que “se podría haber revertido todo el proceso de resolución de las cuestiones relativas al Sáhara Occidental”, alterando el marco establecido por la ONU para este contencioso.
Arabi ha insistido en que “cualquier solución al conflicto es indisociable del pueblo del Sáhara Occidental” y de su derecho a la autodeterminación e independencia. En esta línea, ha defendido que “toda propuesta impuesta, en ningún caso devendrá una solución definitiva”, al no contar con el consentimiento de la población saharaui.
El dirigente saharaui se ha referido igualmente a la convocatoria de elecciones anticipadas en España y ha llamado al futuro Ejecutivo español a “asumir sus responsabilidades derivadas de su condición de potencia administradora del territorio”. Reclama así “la asunción de un rol prominente que, sobre la base del Derecho Internacional, permita al pueblo del Sáhara Occidental ejercer de manera efectiva su legítimo derecho a la autodeterminación”.
El Sáhara Occidental, antigua colonia española, fue ocupado por Marruecos en 1975 pese a la oposición armada del Frente Polisario. Ambos contendientes se enfrentaron en una guerra que se prolongó hasta 1991, año en que se acordó un alto el fuego bajo los auspicios de la ONU con el compromiso de organizar un referéndum de autodeterminación. Sin embargo, los desacuerdos en torno al censo de votantes y la posible inclusión de colonos marroquíes han impedido hasta hoy la celebración de esa consulta.
La iniciativa estadounidense contemplaba la extensión del mandato de la Misión Internacional para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), cuya autorización concluye este sábado. Paralelamente, Rusia presentó su propio proyecto de resolución, en el que se omitía cualquier mención al plan de autonomía impulsado por Rabat, pero este texto también fue bloqueado mediante el veto de Estados Unidos.