El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha comunicado este miércoles que deja sin efecto las sanciones impuestas al presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, en el contexto del nuevo escenario diplomático abierto entre ambos países tras la captura en enero de este año del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ha adoptado esta medida, de la que no se han ofrecido más explicaciones públicas, más allá de que el dirigente venezolano, hermano de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, ha sido retirado de su “lista negra”.
Ya el pasado mes de abril, Washington había anulado las sanciones contra quien fuera “número dos” de Maduro, casi tres meses después de que este asumiera el poder. Tanto él como su hermana estaban sometidos a restricciones desde septiembre de 2018, una decisión tomada durante el primer mandato del entonces presidente Donald Trump.
Con este levantamiento, se desbloquean sus cuentas, propiedades e intereses sujetos a jurisdicción estadounidense y se le autoriza a efectuar operaciones financieras y comerciales con particulares y compañías estadounidenses o que desarrollen su actividad en territorio de Estados Unidos.
En el momento en que fue sancionado, Jorge Rodríguez ocupaba el cargo de ministro de Comunicación de Nicolás Maduro y fue incluido, junto a su hermana, el exministro de Defensa Vladimir Padrino y la primera dama, Cilia Flores, entre los señalados de ayudar al mandatario a “mantuviera el poder y solificara su gobierno autoritario”.
Esta decisión se produce en plena fase de recomposición de los vínculos entre Washington y Caracas tras el ataque de Estados Unidos contra la capital venezolana a comienzos de enero, que derivó en la detención y posterior encarcelamiento de Maduro y Flores.