Al menos cuatro personas han perdido la vida y otras tres continúan en paradero desconocido tras las intensas lluvias torrenciales que han azotado en las últimas horas la ciudad de Estambul, de acuerdo con el balance actualizado ofrecido por su gobernador, Davut Gul, en un contexto de previsiones que apuntan a nuevas precipitaciones de similar intensidad, al menos durante este próximo sábado.
La oficina del gobernador de Estambul ha detallado que entre los fallecidos figura un menor de catorce años que ha muerto electrocutado al pisar un charco profundo en el distrito de Fatí. El segundo fallecido es un hombre de 34 años que ha sufrido una caída mortal cuando intentaba atravesar una calle completamente anegada en Ayazaga, mientras que la tercera víctima identificada es un varón de 66 años que se ha ahogado en el barrio de Sariyer. La cuarta persona fallecida aún no ha podido ser identificada.
Las autoridades locales han subrayado que “las fuertes lluvias están impactando negativamente la vida diaria” en la ciudad y han comunicado la puesta en marcha de “un centro de gestión de crisis” para coordinar la respuesta a la emergencia, que incluye la suspensión de las clases presenciales este jueves y el despliegue de 8.000 agentes junto con 2.000 unidades de maquinaria pesada y de apoyo.
Del mismo modo, han precisado que, hasta el momento, se ha verificado que cerca de 50 personas han quedado atrapadas por la subida de las aguas, que también han provocado daños en más de 800 viviendas y en 76 vehículos. No obstante, han insistido en que las operaciones en los aeropuertos continúan con normalidad y que, por ahora, no se han registrado cancelaciones de vuelos.
En las próximas horas se prevé que las precipitaciones sean especialmente fuertes en la franja comprendida entre Arnavutkoy y Catalca, con el riesgo añadido de que el terreno ya no puede absorber más agua, lo que hará que el nivel de inundación aumente con mayor rapidez. Las previsiones apuntan a que las lluvias en Estambul se prolongarán hasta la mañana del domingo 18 de octubre, si bien para entonces se espera que su intensidad haya remitido de forma notable.