El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha reiterado este lunes que no acepta los resultados de las elecciones celebradas el domingo, denunciando una grave falta de transparencia en el recuento y la manipulación de "muchas" actas de escrutinio de los jurados, los conocidos formularios E-14.
En un amplio mensaje difundido en sus redes sociales, Petro ha sostenido que existen pruebas de que estos formularios fueron modificados de forma fraudulenta. Ha recordado que antes de la primera vuelta ya reclamó a las autoridades una "auditoría técnica del software" y que, de cara a la segunda, pidió además recuperar la huella digital de dichos documentos para garantizar que no pudieran ser alterados.
Según ha relatado, estas peticiones no solo fueron ignoradas por el registrador Hernán Penagos y el procurador general, Gregorio Eljach, sino que, asegura, se respondieron con descalificaciones personales, tildándole de "loco y antidemocrático". "Como si la transparencia electoral fuera cosa de violentos que quieren incendiar el país", ha añadido.
"Lo que incendia es la falta de transparencia electoral (...) Esto es ya un asunto penal, un delito contra el voto", ha advertido el mandatario, que respalda sus acusaciones con un vídeo en el que, afirma, se evidencian cambios "premeditados" realizados "desde las oficinas de los hermanos Bautista", en referencia a la empresa Thomas Greg & Sons, responsable de buena parte de la logística electoral.
"Creyeron que somos brutos y olvidaron que con nosotros está la ciudadanía del siglo XXI y no la del siglo XIX, en la que aún está la Registraduría haciendo trampas para amigos políticos por dinero, pero que no pensó que esa práctica iba a llegar a la pérdida total de la soberanía nacional", ha subrayado Petro.
El presidente ha reclamado una revisión digital de 122.000 formularios E-14 y ha traído a colación una sentencia del Consejo de Estado de 2018 que ya advertía de que "el software de los hermanos Bautista (...) es vulnerable a acciones internas y externas contra el voto".
"Creyeron que se trataba la soberanía nacional de un juego de izquierdosos y esa es la base de una nación", ha manifestado, responsabilizando al registrador Penagos de haber provocado "una gran herida en lo profundo del corazón de Colombia y un daño que la historia no borrará".
En esta línea, Petro ha insistido en la urgencia de un "acuerdo nacional" que contemple una reforma de calado del sistema electoral colombiano, con el fin de asegurar "la transparencia y la soberanía" en las próximas citas con las urnas. "Lo demás es traicionar la idea inicial por la que se fundó la república", ha remachado.
Horas después, el jefe del Estado ha anunciado también en sus redes que va a "presentar los algoritmos que hacen vulnerable el software de los hermanos Bautista y que permiten que estados poderosos con capacidad computacional puedan reemplazar a colombianas y colombianos".
Ha lamentado igualmente que "como no se dejó auditar el software no se descubrió está terrible vulnerabilidad y se prefirió una derrota posible (...) pírrica del progresismo a cambio de la soberanía nacional". "Pírrica porque el progresismo es ahora más grande que cuando el pueblo me eligió lo cual demuestra mucha gratitud y reconocimiento del pueblo de Colombia que no nos ha quitado poder de la palabra sino más poder", ha señalado.
En ese mismo mensaje, Petro ha invitado a su homólogo estadounidense, Donald Trump, "a hablar porque a la situación creada en Perú, Colombia y Venezuela creo que hay que meterle mucha sabiduría antes de propiciar una inestabilidad que tendría mucha sangre humana y un empoderamiento del narcotráfico como nunca".
El presidente ha denunciado además que "entraron millones de dólares del exterior invertidos en desprestigiar al gobierno, a mí, al Pacto Histórico y a Iván Cepeda; que le hicieron creer a millones de colombianos que Iván era guerrillero cuando nunca cogió un arma, y solo investigó el asesinato de su padre senador hasta saber el autor oficial y funcionario público y eso lo llevó, como a mí, (...) a averiguar los culpables del genocidio del pueblo humilde de Colombia".
Por su parte, el procurador general, Gregorio Eljach, ha defendido ante los medios que "en ninguno" de los procesos del "último calendario electoral en Colombia se ha probado, se ha demostrado, ha ocurrido con fuerza de prueba judicial, ningún fraude, ninguna manifestación de adulteración, ningún hecho que desdiga o manche la pulcritud y la pureza del proceso" electoral.
En este contexto, Eljach ha instado a "quien alega" irregularidades en las presidenciales a "probarlo en las instancias correspondientes y seguramente sus pruebas deberán ser atendidas por los jueces del escrutinio o por los jueces del contencioso".
Según los datos preliminares, el candidato opositor Abelardo de la Espriella habría ganado la segunda vuelta de las presidenciales con el 49,6% de los sufragios, una ventaja de apenas 250.000 votos sobre el aspirante continuista de Petro, Iván Cepeda, quien ha calificado este preconteo como "no oficial" y ha adelantado que se impugnarán al menos 33.000 mesas.
