El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sostenido este martes que su país mantiene el “control total” del estrecho de Ormuz, un enclave estratégico clave que se ha convertido en el principal instrumento de presión en el actual pulso en Oriente Próximo.
“Ahora mismo tenemos el control total del estrecho de Ormuz. Ellos (los iraníes) no lo controlan. Nosotros tenemos el control total. Es nuestro”, ha subrayado el mandatario estadounidense en declaraciones a los medios.
Trump ha reiterado que desconfía de las intenciones de Teherán y ha insistido en que sería “la última persona que confiaría” en la nación persa. “Me han mentido constantemente”, ha apuntado, antes de remarcar que, tras cerca de cincuenta años, Irán “ya no es el matón de Oriente Próximo”.
“En algún momento, quizás hagan algo y entonces recibirán una paliza, pero ahora mismo estamos en una posición muy buena”, ha agregado el presidente estadounidense, reivindicando la actual postura de Washington en la región.
Horas antes, el recién nombrado jefe del Consejo Supremo de Seguridad, el máximo órgano de seguridad de Irán, Mohsen Rezai, había recalcado que la apertura del estrecho de Ormuz queda supeditada a un alto el fuego que abarque Líbano y la Franja de Gaza, al levantamiento del bloqueo por parte de Estados Unidos y a la liberación de los fondos iraníes retenidos.
Paralelamente, el Ejército de Estados Unidos ha comunicado en redes sociales que ha lanzado “dos misiles” contra el buque “Vela Nova”, con pabellón de Panamá, cuando intentaba atravesar el golfo Pérsico y “violar el bloqueo estadounidense contra Irán navegando hacia un puerto iraní”.
En esa misma publicación, las Fuerzas Armadas han detallado que sus efectivos han “desviado 55 buques mercantes que intentaban burlar el bloqueo, inutilizado tres que no cumplían con las normas y abordado dos”, en el marco de las operaciones de vigilancia y control en la zona.
Trump confirma que utilizó otro avión tras la cumbre de la OTAN
Por otro lado, el presidente estadounidense ha confirmado que recurrió a un avión alternativo por razones de seguridad ante la posible existencia de una amenaza procedente de Irán para abandonar Ankara, la capital de Turquía, después de asistir el mes pasado a la cumbre de la OTAN, tal y como avanzaron algunos medios este lunes.
“Querían que viajara en otro vuelo, en otro avión, con la misma seguridad, pero querían que lo hiciera, así que lo hice. Hago lo que me dicen”, ha afirmado Trump, admitiendo que preguntó insistentemente por la situación. “Recibo muchas amenazas”, ha dicho.
“Cualquier presidente importante recibe muchas amenazas. Los presidentes que no lo son no reciben amenazas”, ha valorado el jefe de la Casa Blanca, que abandonó Turquía rumbo a Reino Unido en un aparato mucho más pequeño que el icónico Air Force One que suele emplear en sus desplazamientos internacionales.
Según informó “The Washington Post”, Trump fue grabado subiendo al Air Force One para, posteriormente, ser trasladado sin ser visto a un vehículo de catering del aeropuerto, que lo condujo hasta un C-32A de la Fuerza Aérea, con el que finalmente realizó el trayecto.