Este domingo a las 8.00 horas --12.00 horas en la España peninsular-- han comenzado las votaciones en Brasil, donde más de 158 millones de ciudadanos están llamados a decidir entre el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el candidato Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta de las elecciones para escoger al jefe del Estado.
Se trata de las décimas elecciones presidenciales desde la restauración de la democracia, en las que se miden Bolsonaro, aspirante del Partido Liberal de extrema derecha, y Lula, representante del Partido de los Trabajadores.
Bolsonaro afronta esta cita con ligera ventaja, ya que se impuso por un margen reducido en la primera vuelta de los comicios, celebrada el pasado 4 de octubre, con un 47,03% frente al 45,16% de Lula. Si se confirma su triunfo, se daría la situación inédita de consolidar un auténtico clan familiar en el Palacio de Planalto, tras la presidencia de su padre, Jair Bolsonaro, entre 2019 y 2023.
La madrasta de Flávio, Michelle Bolsonaro, y su hermano Carlos Bolsonaro ocupan escaños en el Senado, mientras que Jair Renan Bolsonaro, el hijo menor del exmandatario, ha resultado elegido diputado federal. Esta fuerte presencia de allegados de Jair Bolsonaro contrasta con su detención hace un año y su inhabilitación hasta 2030 por delitos de fraude electoral y por alentar el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2023.
En esta jornada también se escogen presidente y gobernador en cinco estados adicionales y en el distrito federal de Brasilia. Unos 136 millones de brasileños están obligados a acudir a las urnas, mientras que para otros 22 millones el voto es voluntario.
Lula, por su parte, afronta el reto histórico de intentar lograr una victoria en segunda vuelta sin haber sido el más votado en la primera ronda, algo inédito en la etapa democrática del país. En caso de imponerse, sumaría su cuarto mandato presidencial.
Los últimos sondeos difundidos el sábado por los institutos Quaest y Datafolha señalan una ligera ventaja de Bolsonaro (51-49%), lo que en términos estadísticos equivale a un empate técnico, ya que la diferencia se sitúa dentro del margen de error. En 2022 Lula ganó las elecciones con un 50,9% de votos frente al 49,1% de Jair Bolsonaro.