El comandante del Ejército de Colombia, el general William Caicedo, ha anunciado este miércoles que ya han sido liberadas las 45 personas secuestradas el día anterior por la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el departamento de Chocó, tras un operativo militar en el que perdieron la vida dos uniformados.
Las personas retenidas viajaban en un autobús cuando un grupo de hombres armados obligó al vehículo a detenerse y las tomó como rehenes. El rapto tuvo lugar en la zona de Toldas, en la carretera que une los municipios de Quibdó y El Carmen de Atrato.
En un primer momento se habló de 39 secuestrados, pero finalmente se confirmó que eran 45 las personas retenidas por el ELN contra su voluntad. Entre ellas había cuatro menores de edad, incluidos dos bebés de pocos meses, según detalló el general del Ejército en declaraciones a Blu Radio.
Caicedo ha denunciado además que las comunidades indígenas de la región "están permeadas por ELN", organización que se apoya en ellas para fortalecer sus vínculos y ampliar su base social, ejerciendo una notable influencia que complica la actuación de las Fuerzas Armadas en la zona.
"Allí salvaguardan esa integridad del ELN", ha lamentado el general del Ejército al explicar la dificultad de la operación. De acuerdo con los reportes de Inteligencia, el 60% de los miembros de los frentes Manuel Hernández 'El Boche' y Cacique Calarcá' del ELN que operan en esta área pertenecen a esas comunidades indígenas.
Dos militares fallecidos por explosivos del ELN
Caicedo ha explicado que la muerte de los dos militares se produjo por la explosión de varias cargas colocadas por la guerrilla en el terreno, lo que constituye una "violación flagrante del Derecho Internacional Humanitario", ha subrayado.
Se trata de "medios y métodos de la guerra no convencionales", ha señalado Caicedo, quien denuncia que este tipo de artefactos explosivos improvisados, prohibidos por la normativa internacional, son empleados de forma recurrente por estos grupos armados en lugar de armas convencionales.
El ataque en Chocó se enmarca en una serie de acciones recientes del ELN con las que estaría tratando de incrementar la presión sobre el presidente electo, Abelardo de la Espriella, según se desprende de las manifestaciones del jefe del Ejército, que recuerda que "históricamente" la guerrilla ha actuado así en los cambios de gobierno.
"El ELN busca llegar fuerte a la posesión del nuevo gobierno, y siempre lo ha hecho históricamente. Cuando hay un cambio de gobierno, despiden al gobierno saliente y tratan de recibir al gobierno entrante para poder presionarlo a unas mesas de diálogo", ha valorado Caicedo.
No obstante, el ELN figura entre los grupos armados ilegales a los que De la Espriella otorgó un plazo de un mes, del que apenas quedan unos días, para abandonar las armas y someterse a la Justicia. El presidente electo ya avisó de que no habrá diálogos en los mismos términos que durante el gobierno saliente.