Las autoridades de Corea del Norte han responsabilizado a Estados Unidos y a Corea del Sur de agravar la tensión militar en la península coreana tras la realización de ejercicios aéreos conjuntos de gran envergadura, advirtiendo de que reaccionarán con todos los recursos disponibles ante cualquier amenaza dirigida contra su seguridad nacional.
Un portavoz del Ministerio de Defensa Nacional norcoreano ha criticado que las maniobras “Freedom Flag” (Bandera de la Libertad), iniciadas el pasado 26 de octubre, se enmarcan en los preparativos militares de ambos países frente a Pyongyang, según un comunicado difundido este viernes por la agencia estatal KCNA.
Según el Gobierno norcoreano, este despliegue —en el que participan fuerzas aéreas, terrestres y navales de Estados Unidos y Corea del Sur— desmiente el carácter meramente defensivo que Washington y Seúl atribuyen a estas operaciones.
El Ministerio de Defensa ha subrayado además que los continuos movimientos militares en las inmediaciones de su territorio, junto con las actuaciones de Corea del Sur en la franja fronteriza, elevan el peligro de un choque armado inesperado con consecuencias “catastróficas”.
En esta línea, Pyongyang ha señalado a ambos países como responsables del deterioro de la estabilidad regional y de perseguir la supremacía militar mediante la ampliación de sus alianzas y la organización de ejercicios conjuntos “cada vez más descaradas”.
Ante este contexto, el régimen considera esencial reforzar sus capacidades militares y ha descartado confiar en una hipotética disminución de las tensiones con el simple transcurso del tiempo. “Únicamente una respuesta preparada ante cualquier posible nueva amenaza constituye una vía segura para elevar el nivel de seguridad nacional”, indica la declaración.
Asimismo, ha reiterado que cualquier acto hostil que ponga en peligro la seguridad del país será tratado como un blanco legítimo para sus Fuerzas Armadas y ha afirmado que “no existe límite alguno” a las medidas que pueda adoptar para robustecer su poder de disuasión.
“Nadie puede vetar el ejercicio legítimo del derecho de la RPDC (Corea del Norte) a la autodefensa”, concluye el comunicado, que avisa de que las fuerzas norcoreanas neutralizarán las amenazas mediante el uso de la fuerza y responderán de un modo que sus adversarios “puedan comprender”.