Diez personas han perdido la vida después de que el coche en el que viajaban se precipitara de madrugada a un lago en Barra Mansa, en el estado brasileño de Río de Janeiro.
El siniestro tuvo lugar en el municipio de Ataulfo de Paiva cuando el vehículo con las diez personas a bordo cayó al agua, según ha comunicado la Policía Militar brasileña.
Entre las víctimas mortales se encuentran una bebé, una niña, dos niños, cuatro mujeres y dos hombres, de acuerdo con los datos facilitados por las autoridades, que todavía no han podido identificar oficialmente a los fallecidos.
Un transeúnte advirtió la presencia de un coche sumergido en el lago y dio la voz de alarma, aunque no pudo precisar cuánto tiempo llevaba el vehículo en el agua, tal y como ha señalado la propia Policía Militar.
Miembros del Cuerpo de Bomberos lograron rescatar los diez cuerpos sin vida. En el operativo participaron hasta 30 militares, entre ellos dos buzos especializados. Para las labores se utilizaron además siete vehículos terrestres y una embarcación.
Un pariente de las víctimas ha indicado que los diez ocupantes pertenecían a una misma familia, residente en el barrio de Santa Cruz, en Volta Redonda, en las afueras de Río de Janeiro, según recoge la cadena de televisión G1.