La compañía de inteligencia artificial Anthropic ha comunicado este sábado que vuelve a habilitar el acceso a sus modelos más punteros, 'Claude Fable 5' y 'Mythos 5', después de alcanzar un acuerdo con el Gobierno de Estados Unidos, que hace dos semanas obligó a la firma a limitar su uso por razones de “seguridad nacional”.
Según ha detallado la empresa, las autoridades estadounidenses han dado luz verde a que su modelo de IA más potente se ofrezca de nuevo a un grupo concreto de compañías, una vez revisados los requisitos de licencia impuestos tras el bloqueo inicial por cuestiones de seguridad.
A través de una publicación en sus perfiles oficiales, la tecnológica ha señalado que, tras una “estrecha colaboración” con la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el 'Mythos 5', su modelo de ciberseguridad “más robusto”, puede volver a implementarse en un conjunto de organizaciones estadounidenses que operan y protegen infraestructuras críticas”.
“Estamos restableciendo el acceso para estas organizaciones con rapidez y seguimos trabajando con el gobierno para ampliar el acceso a Mythos 5 y que Fable 5 vuelva a estar disponible para uso general”, han informado.
El anuncio llega después de la orden ejecutiva emitida por Washington, que restringía el empleo de estos sistemas de inteligencia artificial por parte de ciudadanos extranjeros, también amparándose en motivos de “seguridad nacional”.
Anthropic ya había advertido hace dos semanas de que su modelo incorporaba salvaguardas estrictas para minimizar el riesgo de usos indebidos en operaciones de ciberseguridad, y reprochó a la Casa Blanca que solo se le hubieran comunicado de forma verbal las supuestas vulnerabilidades del sistema.
Hasta fechas recientes, la Administración Trump había optado por una actitud más laxa respecto a la regulación de la inteligencia artificial, con el objetivo de preservar la ventaja competitiva de las empresas estadounidenses frente a rivales como China.
No obstante, en los últimos meses Washington ha adoptado una línea más dura al imponer límites a Anthropic y exigir a OpenAI que contenga el despliegue de su modelo más avanzado, en respuesta a las crecientes alertas de que estas herramientas podrían suponer un serio peligro para la seguridad global al ofrecer a ciberpiratas y actores hostiles una IA capaz de localizar y explotar fallos informáticos con una rapidez sin precedentes.