El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ha explicado que Washington ha puesto sobre la mesa ante el Gobierno chino “un mecanismo de notificación” recíproco en materia de Inteligencia Artificial, tras reunirse con el vice primer ministro He Lifeng y otros altos cargos de Pekín. Bessent ha calificado estas conversaciones como “muy exitosas”, celebradas justo antes de la cumbre de esta semana entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping.
“Estados Unidos ha propuesto establecer un mecanismo de notificación entre ambos países y queremos una visión compartida de los objetivos y amenazas comunes”, ha señalado Bessent ante la prensa al finalizar el encuentro, en una breve intervención en la que ha concretado que la propuesta se conocería como “Diálogo sobre IA entre Estados Unidos y China”, de acuerdo con la información difundida por la agencia Bloomberg.
El responsable del Tesoro ha subrayado que este sistema de notificación se activaría ante incidentes vinculados con la seguridad nacional y ha remarcado que, desde la óptica de Washington, resulta clave avanzar hacia “una mayor transparencia entre las dos principales potencias mundiales en materia de inteligencia artificial”.
Por otro lado, el representante comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, ha señalado que ambas delegaciones están “sentando las bases” para que la próxima cita entre los líderes de las dos mayores economías del planeta sea un éxito. En este contexto, ha resaltado la creación de una Junta de Comercio con capacidad para “crear una especie de contrapeso estabilizador para la relación”.
Según Greer, la lista de productos “no sensibles” que se verían amparados por este enfoque abarcaría previsiblemente bienes de consumo y artículos de baja tecnología procedentes de China, junto con productos energéticos, agrícolas y médicos exportados por Estados Unidos. “Existe un escenario en el que un subconjunto relativamente pequeño de productos estadounidenses y chinos no sensibles pueda comercializarse de forma equilibrada y que, en el futuro, a medida que surjan medidas comerciales, podamos considerarlos como una categoría propia”, ha afirmado, reiterando que ese grupo incluiría previsiblemente bienes de consumo y de baja tecnología chinos, así como suministros energéticos, agrícolas y médicos estadounidenses.
La reunión se ha producido unos diez meses después de la tregua arancelaria acordada por ambos gobiernos en octubre de 2025, un pacto que expira el próximo mes de noviembre. Hasta ahora, ninguna de las partes ha aclarado si está sobre la mesa prolongar o no este compromiso.