El Ejército yemení asegura haber eliminado a más de 1.700 hutíes al inicio de su nueva contraofensiva

El Ejército yemení anuncia 1.747 hutíes neutralizados en una gran contraofensiva para recuperar el control del país y expulsar a los rebeldes de Saná.

2 minutos

Un trabajador inspecciona una fábrica de esponjas tras ser alcanzada por un ataque aéreo perpetrado por un avión de combate saudí en Saná, Yemen. Mohammed Mohammed / Xinhua News / Europa Press

Un trabajador inspecciona una fábrica de esponjas tras ser alcanzada por un ataque aéreo perpetrado por un avión de combate saudí en Saná, Yemen. Mohammed Mohammed / Xinhua News / Europa Press

Añadir DEMÓCRATA en Google

Pregunta a FREN

Publicado

2 minutos

Más leídas

Las Fuerzas Armadas de Yemen han comunicado este lunes la “neutralización” de 1.747 combatientes de la milicia hutí en el contexto de la amplia contraofensiva militar emprendida por el Gobierno para tratar de recuperar el control íntegro del país. Este balance procede de más de un millar de “ataques de precisión” efectuados en distintos frentes, de acuerdo con los datos difundidos por la agencia estatal de noticias Saba, vinculada al Ejecutivo reconocido por la comunidad internacional.

El portavoz oficial de las Fuerzas Armadas, el coronel Majid Al Nuzaili, ha especificado en un comunicado recogido por esta agencia que se han ejecutado 1.122 ataques contra piezas de artillería, puestos de mando y control, líneas de suministro y fortificaciones de los rebeldes. En estas operaciones han intervenido aviones de combate, drones, artillería pesada y equipos de francotiradores, concentrados principalmente en las provincias de Saada, Al Yauf, Taiz y en la franja costera, donde también se ha logrado destruir o dejar fuera de servicio 364 vehículos y equipos militares.

Esta ofensiva se desarrolla después de que el presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen, Rashad al Alimi, declarara el estado de “máxima alerta” en todo el territorio y ordenara una movilización general con el objetivo de expulsar a los hutíes de la capital, Saná, bajo su dominio desde finales de 2014, y derrotar al movimiento Ansaralá, apoyado por Irán. El domingo, el dirigente instó a todas las unidades militares a avanzar conforme a los planes ya aprobados “hasta que el país sea liberado del control de la milicia terrorista hutí”.

El repunte de los combates se enmarca en los significativos progresos territoriales que los insurgentes obtuvieron a comienzos de septiembre en áreas de Taiz y Hodeida, donde llegaron a hacerse con la ciudad de Moca y con zonas próximas al estratégico estrecho de Bab el Mandeb. En paralelo a esta escalada bélica, Al Alimi ha ofrecido una amnistía general a los combatientes hutíes que opten por deponer las armas y ha reiterado su compromiso de alcanzar una solución justa para los separatistas del sur, socios esenciales del Gobierno de Adén y que, según ha subrayado, han cargado con el principal peso económico y de seguridad durante la última década de guerra.

Tras el anuncio de Al Alimi, las fuerzas de la coalición para Yemen encabezada por Arabia Saudí señalaron que “continúan brindando pleno apoyo” a las Fuerzas Armadas del Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente.