Quién es Augusto Cury, el escritor de autoayuda que compite por la presidencia de Brasil

Médico, escritor y conferenciante, Augusto Cury ha vendido más de 40 millones de libros y ha construido buena parte de su carrera alrededor de la gestión de las emociones. A sus 68 años se estrena en política como candidato presidencial de Avante, con un discurso contra la polarización entre Lula y el bolsonarismo y propuestas que van desde el semipresidencialismo hasta el uso de inteligencia artificial en la Administración

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Imagen de archivo de una bandera de Brasil. Lucio Tavora / Xinhua News / Europa Press

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Augusto Cury ha pasado en pocos meses de las estanterías de psicología y autoayuda a las papeletas electorales de Brasil. El autor de títulos como "O Vendedor de Sonhos" y "Ansiedade: Como Enfrentar o Mal do Século" es uno de los candidatos que compiten este domingo 4 de octubre por la Presidencia del país, en la primera experiencia electoral de su carrera. Se presenta por Avante, con el exdiputado Júlio Delgado como candidato a vicepresidente, después de que el Tribunal Superior Electoral aprobara formalmente su candidatura el pasado 11 de septiembre.

Cury ha intentado ocupar durante la campaña un espacio alejado de la confrontación entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el bolsonarismo. Él mismo se define como de centro y ha hecho de la crítica a la polarización una de sus principales banderas. "Soy de mente capitalista y con un corazón que cuida de los desfavorecidos", explicó en una entrevista con Folha de S.Paulo, donde sostuvo que Brasil se encuentra atrapado por el enfrentamiento entre las familias Lula y Bolsonaro.

De médico y escritor superventas a candidato presidencial

Augusto Jorge Cury nació el 2 de octubre de 1958 en Colina, en el estado de São Paulo, por lo que acaba de cumplir 68 años. Es médico de formación y desarrolló posteriormente una carrera vinculada a la psiquiatría, la educación emocional, las conferencias y la publicación de libros. Según su propia página web, sus obras han vendido más de 42 millones de ejemplares y han sido publicadas en más de 70 países, aunque las cifras proceden de la información promocional del propio autor.

Entre sus obras más conocidas está "O Vendedor de Sonhos", llevada posteriormente al cine, además de una larga bibliografía dedicada a cuestiones como la ansiedad, la inteligencia emocional, la educación de los hijos, el sentido de la vida y el funcionamiento de la mente. Aunque habitualmente se le encuadra dentro de la literatura de autoayuda, Cury rechaza esa etiqueta y tampoco se considera un "coach". Prefiere definirse como investigador de la mente y creador de conocimiento.

Su notoriedad pública era, por tanto, muy anterior a la política. Años de libros, cursos, empresas educativas y conferencias construyeron una marca personal que Avante decidió aprovechar cuando anunció su precandidatura en abril. La candidatura fue posteriormente oficializada en agosto y validada por la Justicia Electoral, con el número 70 y la alianza "Brasil dos Nossos Sonhos", formada por Avante y Agir.

Una teoría sobre la mente cuestionada por especialistas

Una parte central de la trayectoria intelectual de Cury es su denominada Teoría de la Inteligencia Multifocal, que propone una explicación propia sobre la construcción de pensamientos, las emociones y el funcionamiento de la mente. El escritor la ha convertido en fundamento de buena parte de sus libros, cursos y proyectos educativos.

Sin embargo, su reconocimiento comercial no equivale a una validación científica de esa teoría. Cinco psiquiatras de instituciones como la Universidad de São Paulo y la Universidad del Estado de Río de Janeiro consultados por Folha de S.Paulo señalaron que no existe evidencia científica que valide la Inteligencia Multifocal como teoría aceptada dentro de la psiquiatría o la investigación académica sobre la mente. Cury mantiene, por su parte, que su trabajo constituye una aportación original al conocimiento psicológico y emocional.

Ese contraste es relevante porque el candidato ha llevado directamente parte de su lenguaje profesional a la campaña electoral. Habla de "gestión de la emoción", "cultura de paz", "intoxicación digital" y de la necesidad de reducir la agresividad política, conceptos que aparecen recurrentemente tanto en sus libros como en sus intervenciones públicas.

El candidato más rico de la elección

La entrada de Cury en política ha permitido conocer también la dimensión empresarial de su trayectoria. El candidato declaró ante la Justicia Electoral un patrimonio de aproximadamente 242,6 millones de reales, lo que lo sitúa como el aspirante presidencial con mayor patrimonio declarado en estas elecciones. Entre sus bienes aparecen participaciones empresariales, inversiones financieras, créditos e inmuebles.

Cury atribuye buena parte de su fortuna a la venta de negocios editoriales y educativos y a posteriores inversiones, entre ellas proyectos en el sector agrícola. Ha explicado que fundó y vendió una editorial y compañías educativas, y asegura mantener inversiones en explotaciones de productos como caucho, eucalipto, cítricos o caoba africana.

Su declaración patrimonial generó además controversia durante la campaña después de que Folha informara de empresas vinculadas al escritor en Brasil y Estados Unidos que no figuraban inicialmente en la documentación presentada a la Justicia Electoral. Su equipo respondió que revisaría los datos y corregiría posibles inconsistencias.

Qué propone Augusto Cury para Brasil

Su programa mezcla reformas institucionales, emprendimiento, educación y tecnología. Una de sus propuestas más relevantes es sustituir el actual presidencialismo brasileño por un sistema semipresidencialista, en el que existiría un primer ministro encargado de parte de la gestión política. Cury llegó a afirmar que, de ganar, propondría al gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, para ese puesto.

También propone acabar con la reelección presidencial, limitar a ocho años los mandatos de los ministros del Supremo Tribunal Federal y avanzar hacia el voto distrital. En economía, defiende alcanzar el déficit cero, ampliar el emprendimiento y aumentar la eficiencia de la Administración, aunque durante la campaña algunos de sus planteamientos económicos han sido criticados por su falta de concreción.

Una de sus ideas más características es crear 10.000 "clubes de emprendimiento" en colegios, universidades, iglesias y otras instituciones, además de facilitar crédito a pequeños negocios. Ha defendido igualmente reducir el número de ministerios y otorgar un papel destacado a la inteligencia artificial y la robótica dentro del Gobierno, tecnologías que considera fundamentales ante el envejecimiento de la población y los cambios que pueden producirse en el mercado laboral.

La inteligencia artificial, uno de sus grandes avisos

Cury ha convertido la transformación tecnológica en otro de los ejes de su discurso. Habla de un futuro "tsunami" provocado por la inteligencia artificial y la robótica y sostiene que Brasil debe anticiparse mediante formación, emprendimiento y modernización del Estado. Durante una entrevista electoral defendió incluso la creación de una estructura ejecutiva específica dedicada a IA y robótica con amplia autonomía.

Su programa también plantea utilizar herramientas tecnológicas en seguridad pública y servicios del Estado. Al mismo tiempo, el escritor dedica buena parte de su discurso a la cara opuesta de la digitalización: critica los efectos que, en su opinión, provocan las redes sociales sobre la salud emocional de niños y adolescentes y habla de una "intoxicación digital" que estaría deteriorando la capacidad de concentración y aumentando la ansiedad.

De candidato minoritario a ganar visibilidad en campaña

Cury comenzó la carrera presidencial con porcentajes reducidos en las encuestas, pero ganó notoriedad después de los primeros debates televisivos y del aumento de su presencia en redes sociales. CNN Brasil registró un fuerte incremento de las búsquedas de su nombre y de sus seguidores en Instagram después de uno de esos debates, cuando pasó de ser conocido fundamentalmente como escritor a adquirir mayor visibilidad como candidato.

Ese crecimiento no se ha mantenido de forma uniforme durante toda la campaña. En la encuesta Quaest publicada el 3 de octubre, realizada a 3.702 electores los días 2 y 3 y con un margen de error de dos puntos porcentuales, Cury aparecía con un 3% de intención de voto, al igual que Ronaldo Caiado y Renan Santos. Otros institutos han ofrecido cifras diferentes, por lo que esos porcentajes deben leerse como estimaciones y no como un resultado electoral.

El escritor cerró la campaña insistiendo en su rechazo a la polarización y recurriendo de nuevo a frases fácilmente reconocibles. "Ni picanha, ni fusil", dijo durante un acto en su Colina natal, utilizando dos símbolos asociados respectivamente a los discursos de Lula y del bolsonarismo para intentar presentarse como una alternativa a ambos bloques.

Un outsider que llega a las urnas sin experiencia política

La particularidad de Augusto Cury frente a buena parte de sus adversarios es que nunca había ocupado un cargo electo ni había desarrollado una carrera partidista antes de 2026. Su plataforma electoral procede fundamentalmente de una trayectoria construida como escritor, empresario, conferenciante y divulgador de sus propias teorías sobre la mente. Incluso llegó a plantearse una candidatura presidencial en 2010, según ha relatado, pero terminó renunciando por la oposición de su familia y otros compromisos profesionales.

Dieciséis años después ha dado finalmente el salto. El resultado de este domingo determinará hasta dónde llega electoralmente un fenómeno poco habitual en la política brasileña: un autor de libros sobre ansiedad, emociones y superación personal convertido, a los 68 años y sin experiencia previa en cargos públicos, en candidato a gobernar el país más poblado de América Latina.