El Partido Laborista británico ha decidido poner fin a sus acuerdos de gobierno con los verdes en once administraciones locales, como respuesta a la línea política de esta formación sobre Israel, que equipara el sionismo con el racismo y defiende la creación de un único Estado palestino.
La decisión se adopta tras la moción aprobada en la conferencia del Partido Verde, que ha reabierto el debate sobre las coaliciones entre laboristas y verdes en varios consistorios. Desde entonces, la dirección laborista había advertido de que rompería la cooperación allí donde no se rechazara de forma expresa la posición verde sobre Israel.
Con este movimiento, se prevé que la colaboración se dé por terminada en más de una decena de consejos locales, entre ellos el de la ciudad de Sheffield. En cambio, se mantendrá el acuerdo con seis grupos municipales verdes que han rectificado su postura y han condenado la moción, como sucede en la autoridad del Oeste de Inglaterra, un ente que agrupa varias zonas y la ciudad de Bristol, donde el alcalde es laborista y su número dos pertenece a los verdes.
La cuestión israelí ha generado fricciones crecientes entre ambos partidos. Mientras la dirección verde defendía sostener la moción aprobada en su conferencia, otras figuras relevantes del partido, como el exlíder Adrian Ramsay, se han mostrado partidarias de revisar esta estrategia.
La política aprobada por los verdes establece una equiparación entre sionismo y racismo, rechaza la fórmula de dos Estados y plantea que Israel sea reemplazado por un solo Estado palestino “con igualdad de derechos para todos”.