La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, ha descrito este viernes a El Salvador como un “faro de esperanza para Latinoamérica” en el ámbito de la seguridad, durante su visita de Estado al país centroamericano. En su intervención, ha elogiado la gestión de su homólogo salvadoreño, Nayib Bukele, en la lucha contra el crimen y ha adelantado que el Ejecutivo peruano pretende estudiar y adaptar componentes del modelo salvadoreño a la realidad peruana.
Las palabras de la mandataria han tenido lugar tras una reunión bilateral de unos treinta minutos celebrada en la Casa Presidencial de San Salvador. En este encuentro, ambos presidentes han suscrito una declaración conjunta y varios acuerdos de cooperación interinstitucional en materias como seguridad, justicia, salud y educación, entre otras áreas clave.
Durante su recorrido por el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), Fujimori ha resaltado que El Salvador ha conseguido devolver a su población “la paz, la seguridad y la libertad de caminar por las calles sin miedo”, situándose como un ejemplo en la región frente a las estructuras delictivas organizadas.
Acompañada por varios ministros de su gabinete, la jefa de Estado peruana ha adelantado que Perú se plantea levantar cárceles de máxima seguridad inspiradas en la experiencia salvadoreña, impulsar programas de trabajo penitenciario bajo el esquema de “cero ocio”, promover reformas para declarar a las organizaciones criminales como “grupos terroristas” y establecer un mando unificado entre las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional de Perú. “Las experiencias exitosas hay que analizarlas, estudiarlas y adaptarlas. Todo aquello que funciona y es positivo lo podemos utilizar”, ha subrayado Fujimori.
Por otro lado, el presidente salvadoreño ha mostrado su agradecimiento por la presencia de la delegación peruana y ha insistido en que las políticas de su Gobierno están disponibles para los “países hermanos”, aunque ha matizado que cada nación debe ajustarlas a su marco legal y a las particularidades de su criminalidad. En su intervención, Bukele ha repasado el cambio experimentado por El Salvador hasta convertirse “en el país más seguro de todo el continente y el hemisferio occidental”.