El Gobierno de Bolivia y los grupos movilizados que mantenían desde hace más de un mes cortadas las carreteras del municipio de San Julián, en el departamento de Santa Cruz, en la zona centro-este del país, alcanzaron poco después de la medianoche un acuerdo para proceder a la retirada de las barricadas, en pleno estado de excepción decretado el sábado por el presidente, Rodrigo Paz.
Como resultado de las negociaciones, los manifestantes han obtenido de la Gobernación local compromisos para mejorar el mantenimiento de las vías, los proyectos de electrificación, los servicios de salud y educación, el acceso al agua, la atención de los conflictos de tierras y el suministro de diésel y gasolina, así como el regreso de efectivos policiales a la región.
Tras la reunión, el gobernador Juan Pablo Velasco confirmó el “levantamiento inmediato del bloqueo en San Julián”, un anuncio que ha sido difundido en redes sociales por la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).
La ciudad de La Paz, capital del país, comenzó este sábado a recuperar progresivamente la normalidad después de la activación del estado de excepción, que faculta a las Fuerzas Armadas a apoyar a la Policía en las labores de desbloqueo de las carreteras tras 51 días consecutivos de protestas.
Según la ABC, a las 15.30 horas se mantenían activos 34 puntos de bloqueo, frente a los 40 registrados a primera hora de la mañana y los 47 contabilizados el viernes.
En La Paz y en la vecina ciudad de El Alto han empezado a reabrir los mercados y a aumentar el tráfico de vehículos, mientras prosiguen los operativos para despejar las rutas consideradas estratégicas, de acuerdo con la información proporcionada por las autoridades.
