El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha subrayado este martes la necesidad de que Haití organice cuanto antes unas elecciones “creíbles” y respaldadas por unas condiciones “mínimas” de seguridad, de forma que se pueda “acelerar” el “proceso político” y “restablecerse la confianza” entre la población.
“El pueblo haitiano ya ha esperado demasiado”, ha lamentado Guterres durante su visita a Puerto Príncipe, la capital del país. Ha recordado que, con alrededor de 6,4 millones de personas requiriendo ayuda humanitaria, Haití atraviesa la “crisis humanitaria más grave del hemisferio occidental”. Por ello, ha insistido en que resulta esencial que sus dirigentes se esfuercen por “acelerar el proceso político y restablecer la confianza”.
El máximo responsable de la ONU ha recalcado que son los propios haitianos quienes deben “trazar el camino” y ha defendido que la reconstrucción de la confianza ciudadana debe articularse mediante etapas de transición “inclusivas” y mediante unas elecciones “creíbles”, ya que, ha reiterado, esta es la “única vía legítima” para “restablecer el orden constitucional y las instituciones democráticas”.
Según ha explicado, “existe una voluntad generalizada de celebrar unas elecciones transparentes, unas elecciones cuyos resultados cuenten con la confianza del pueblo, y también una idea clara de que no se pueden celebrar elecciones sin que existan unas condiciones mínimas de seguridad”, declaración realizada tras un encuentro que ha descrito como “muy enriquecedor” con representantes de la sociedad civil haitiana.
Preguntado por la posibilidad de que los comicios se celebren el próximo mes de diciembre, Guterres ha evitado fijar una fecha “adecuada”. No obstante, ha apuntado que, para que la cita con las urnas sea posible, será clave avanzar de forma simultánea en dos frentes: uno centrado en la mejora de la seguridad y otro en la creación de las condiciones necesarias para garantizar unas elecciones transparentes.
“Creo que la decisión final sobre la fecha de las elecciones dependerá de cómo avancen estas dos vías paralelas. No me corresponde a mí decir cuál es la fecha adecuada”, ha reiterado, dejando la determinación del calendario en manos del Gobierno haitiano y de la propia ciudadanía. Durante su breve estancia en el país, se ha reunido también con el primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé.
En este contexto, ha recordado que Haití carece de un presidente elegido en las urnas desde el asesinato del anterior jefe de Estado, Jovenel Moïse, en julio de 2021.
El dominio de las pandillas y la ofensiva internacional
De acuerdo con datos de la ONU, al menos 26 pandillas, algunas con armamento pesado, controlan hasta el 90% de Puerto Príncipe y de sus alrededores. Estos grupos, señala la organización en un comunicado, “siembran el terror entre la población mediante actos de violencia, ejecuciones sumarias, extorsiones y secuestros para pedir rescate, además de obstaculizar el comercio al bloquear la libre circulación de bienes”.
Desde principios de 2026, la escalada de violencia protagonizada por las bandas ha causado “más de 2.300 muertos y más de 1.100 heridos”. Ante este escenario, Guterres ha destacado el papel de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), una misión aprobada en septiembre de 2025 por el Consejo de Seguridad de la ONU para reemplazar a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad.
“Su despliegue ofrece una verdadera oportunidad para frenar la violencia y restaurar la autoridad del Estado”, ha enfatizado el secretario general, pidiendo no “desperdiciar” esta ocasión. Ha insistido, además, en que las pandillas deben ser “desarmadas y desmanteladas”, y sus integrantes “reintegrados en un proceso liderado por Haití”.
La ONU ha precisado en una nota de prensa que la GSF cuenta con apoyo logístico, operativo y técnico de la Oficina de Apoyo de la ONU en Haití (UNSOH), que se encarga, entre otras tareas, del suministro de raciones, la atención médica y el transporte.
La base principal, conocida como Camp Vertières, se está acondicionando para albergar a parte de los 5.550 efectivos autorizados por el Consejo de Seguridad para esta fuerza internacional. Militares procedentes de varios países ya se encuentran desplegados en dichas instalaciones, donde también se están habilitando oficinas en contenedores.
Para concluir, Guterres ha mostrado su decepción por lo que considera un compromiso insuficiente de la comunidad internacional con Haití. Ha denunciado la falta de “países desarrollados” entre los contribuyentes a la GSF y, al mismo tiempo, ha animado a los Estados catalogados como “en desarrollo” a implicarse más en este tipo de operaciones.