Las autoridades iraníes han reiterado este lunes que el cumplimiento de los puntos incluidos en el memorando de entendimiento firmado en junio con Estados Unidos para reabrir el estrecho de Ormuz y detener el conflicto bélico sigue siendo el pilar central para alcanzar un acuerdo, después de los últimos contactos mantenidos con Qatar en los últimos días para relanzar el diálogo con Washington.
“Las negociaciones no deben verse al margen del entendimiento alcanzado en Islamabad; la parte negociadora, las demandas y el problema son los mismos”, ha afirmado el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmail Baqaei, en rueda de prensa recogida por la cadena de televisión IRIB, tras incidir en que Washington aceptó los términos acordados con Irán en el denominado memorando de Islamabad “y luego los violó”.
“Aceptar las condiciones de Irán es necesario para restablecer la seguridad en el estrecho de Ormuz y el golfo Pérsico”, ha asegurado, al tiempo que ha señalado que los intercambios continúan aunque Teherán “hace tiempo que transmitió todo lo necesario y teniendo en cuenta las legítimas demandas”.
Baqaei ha recalcado que Washington debe “levantar primero todas las sanciones impuestas tras la violación” del acuerdo, en referencia a la campaña de presión económica impulsada por la Casa Blanca, y avanzar en “la liberación de los bienes y activos iraníes”, tal y como figuraba en el pacto de Islamabad.
El portavoz de Exteriores iraní ha reconocido la “complejidad” de la crisis, subrayando que el paso del tiempo “ha aumentado su complejidad”, y ha acusado a Estados Unidos de agravar el escenario desde entonces. “En nuestra opinión, este intercambio de mensajes aún continúa. Estados Unidos debe tomar una decisión”, ha instado.
El responsable iraní ha señalado además la existencia de discrepancias dentro del Gobierno de Donald Trump, que vincula a la presión de una opinión pública estadounidense que reclama “un enfoque independiente” en Oriente Próximo. “La sociedad estadounidense está cansada y enfadada con el comportamiento parasitario del régimen sionista”, ha señalado, para incidir en que Washington arriesga “su credibilidad y estatus” por, a su juicio, alinearse con Israel.
“Estados Unidos necesita decidir más rápido por su propia credibilidad”, ha agregado, después de más de ocho meses de guerra tras el ataque sorpresa de Washington y Tel Aviv en febrero.
Al mismo tiempo, ha advertido de que Teherán debe estar preparada “para cualquier eventualidad”, en un contexto en el que se baraja tanto la reanudación de las conversaciones como la posibilidad de que Estados Unidos reactive la guerra tras las elecciones de medio mandato, previstas para este martes.
En los últimos días, una delegación iraní ha mantenido contactos en Doha con los mediadores de Qatar para tratar de cerrar las condiciones de reapertura del estrecho de Ormuz, sobre la base de un plan de dos días. Esta propuesta contempla dos fases: primero, que Estados Unidos adopte una serie de medidas, y en una segunda jornada que Irán proceda a reabrir el estrecho de Ormuz y restablecer el tráfico marítimo a la situación previa, según ha explicado el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi.
Estos movimientos se producen tras un intercambio de propuestas entre el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, en el marco de un posible reinicio de las conversaciones de paz.