El Ministerio de Exteriores iraní citó este martes al embajador de Reino Unido en Teherán, Hugo Shorter, para trasladarle su malestar por las “acusaciones infundadas” lanzadas por el Gobierno británico a raíz del incidente registrado a finales de septiembre en la base aérea de Fairford. El primer ministro Andy Burnham ha señalado directamente a la Guardia Revolucionaria iraní como responsable del suceso, actualmente bajo investigación de la unidad antiterrorista de la Policía.
El departamento que encabeza Abbas Araqchi expresó al representante diplomático británico su “enérgica protesta” y denunció lo que considera una “actitud irresponsable y destructiva” hacia Teherán, según informó la agencia de noticias iraní ISNA.
La protesta formal se produce un día después de que el 'premier' reiterara que las autoridades iraníes estarían implicadas en lo que ha descrito como “complot terrorista” contra la base de la Real Fuerza Aérea británica (RAF) en Fairford.
La unidad antiterrorista de la Policía detuvo y dejó posteriormente en libertad bajo fianza a siete sospechosos, tras la interceptación el 27 de septiembre de tres furgonetas que levantaron sospechas en las inmediaciones de la instalación militar.
“Puedo confirmar nuestra evaluación de que es muy probable que se haya coordinado en Irán, y que casi con toda seguridad haya sido dirigido por la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán”, declaró Burnham durante una comparecencia ante la Cámara de los Comunes.
Ese mismo lunes, el ministro de Exteriores británico, Ed Miliband, comunicó la adopción de sanciones contra Ruholá Bazghandi, responsable de operaciones de contraespionaje de la Guardia Revolucionaria, y contra Shahram Ali Reza Tamarzadé Jakki, al que se acusa de colaborar con la Red Zindashti, un entramado criminal vinculado a numerosos episodios de represión transnacional, incluidos asesinatos fuera de Irán.
Según el director del MI5, el servicio de Inteligencia interior británico, Ken McCallum, en el último año se ha arrestado en Reino Unido a más de 50 personas en operaciones relacionadas con Irán, en un contexto marcado también por varios ataques incendiarios contra instalaciones de la comunidad judía en Londres.