El Ejército de Israel ha puesto fin a la operación iniciada hace once días en Hebrón, una de las principales ciudades de Cisjordania, desencadenada tras el ataque a tiros en el que murieron dos militares israelíes.
La agencia oficial de noticias palestina Wafa y fuentes castrenses israelíes citadas por el “Times of Israel” han informado de la retirada de las tropas de los barrios de Al Jalda y Ain Dir Baha y del regreso paulatino de los vecinos a sus viviendas.
Según los datos recogidos por Wafa, la incursión israelí ha supuesto el desplazamiento de más de 3.300 personas, además de la demolición de 15 casas, distintas instalaciones e infraestructuras, así como la interrupción del curso escolar.
El Ayuntamiento de Hebrón ha señalado que la ofensiva obligó al cierre de 327 comercios en la ciudad, mientras que las pérdidas económicas diarias directas derivadas de la agresión superaron los 12 millones de séqueles (unos 3,5 millones de euros).
Las autoridades locales cifran los daños en infraestructuras en seis millones de séqueles (en torno a 1,5 millones de euros) y calculan que las pérdidas en los ámbitos sanitario y medioambiental alcanzan los 500.000 séqueles (unos 150.000 euros).
Alrededor de 80.000 estudiantes, tanto chicos como chicas, se han visto privados de asistir a clase durante diez días a causa de la operación militar israelí, de acuerdo con el balance del municipio.