El jefe del Ejército de Israel, Eyal Zamir, ha ordenado este lunes aumentar el nivel de alerta de cara a las elecciones legislativas previstas en el país el 27 de octubre, con el propósito declarado de “permitir que las elecciones democráticas tengan lugar cuando está previsto y de forma segura”.
Tras encabezar a primera hora de la mañana una reunión centrada en la situación de seguridad, Zamir ha subrayado que “las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) están en su máximo nivel de alerta” y que “mantendrán un elevado nivel de vigilancia y preparación en todos los frentes”.
La directriz supone la anulación de permisos al personal militar y el refuerzo de “la presencia de comandantes en los centros de mando, sedes y unidades” con el fin de “garantizar la preparación operativa y de combate”, según ha detallado el Ejército israelí en un comunicado difundido en redes sociales.
El jefe castrense ha ordenado igualmente reforzar el Mando Central con “fuerzas adicionales” para “fortalecer el despliegue” y “aumentar la presencia de soldados sobre el terreno”, además del traslado de efectivos “a otros frentes” en función de los “requisitos operativos”, sin aportar más información.
Este movimiento se produce pocos días después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtiera de que el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) podría tratar de perpetrar un ataque antes de la cita con las urnas con el objetivo de “influenciar” en las legislativas, en las que el mandatario busca revalidar su mandato.
Netanyahu ha insistido este mismo lunes en que el Ejército israelí “puede golpear a sus enemigos cuando sea necesario” y ha avisado de que “sufrirán golpes más duros de los recibidos hasta ahora”. “No nos pongan a prueba”, ha remachado, en un contexto marcado por el reciente intercambio de amenazas entre Estados Unidos e Irán y el riesgo de una nueva escalada del conflicto en Oriente Próximo.