El presidente de Irán, Mashud Pezeshkian, ha señalado este lunes que el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, ha dado al Ejecutivo una “cierta capacidad” para encauzar negociaciones destinadas a poner fin a la guerra abierta con Estados Unidos e Israel.
“Estamos intentando resolver el problema mediante diálogo. En ese sentido, el líder supremo de la Revolución nos ha otorgado también una cierta capacidad”, ha manifestado Pezeshkian en una reunión con gobernadores regionales y alcaldes de las principales ciudades del país, de acuerdo con un comunicado difundido por la Presidencia iraní.
El mandatario ha subrayado que la meta es “superar los desafíos y crisis que los enemigos han creado a nuestro país con el apoyo y la cooperación de la gente”, evitando citar de forma directa a Estados Unidos. Teherán pretende igualmente avanzar en la línea marcada por Jamenei para sacar al país de la situación de “ni guerra ni paz”.
Pezeshkian ha defendido que la guerra “no beneficia a nadie”, si bien ha recalcado que Irán no aceptará “rendirse” bajo presión militar. También ha denunciado las “mentiras y demandas excesivas” y ha llamado a mantener la resistencia popular.
Durante el fin de semana se han mantenido contactos entre delegados iraníes y representantes de Qatar, que actúa como mediador. Estas conversaciones habrían cristalizado en un “plan de dos días” orientado a facilitar la reapertura de Ormuz, siempre que Washington atienda las exigencias planteadas por Teherán.
Este lunes, el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araqchi, ha confirmado que prosiguen los contactos “muy intensivos” con los mediadores, Qatar y también Pakistán. “Hemos presentado nuestras condiciones, el plan, y todo depende de la racionalidad política de Washington”, ha señalado.
“Si eligen la diplomacia honesta, trabajaremos, y si tratan de engañarnos y lanzar operaciones militares, verán una respuesta más amarga y dura que antes”, ha advertido el jefe de la diplomacia iraní.