John Bolton, exasesor de Trump, aceptará declararse culpable por mal uso de información clasificada

John Bolton pacta declararse culpable por mal uso de información clasificada a cambio de una multa millonaria y una posible pena de hasta 60 meses de cárcel.

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El exasesor de seguridad nacional de Donald Trump John Bolton Europa Press/Contacto/Bob Daemmrich

El exasesor de seguridad nacional de Donald Trump John Bolton Europa Press/Contacto/Bob Daemmrich

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John Bolton, quien fue asesor de Seguridad Nacional del entonces presidente de Estados Unidos Donald Trump durante su primer mandato, ha alcanzado un pacto con la Fiscalía por el que admitirá su culpabilidad en un único cargo relacionado con el manejo inadecuado de documentación clasificada.

El acuerdo contempla el pago de una sanción económica superior a 2,25 millones de dólares (casi dos millones de euros) y una posible condena de hasta 60 meses de prisión. Con ello se cerrarían alrededor de una veintena de cargos que pesaban sobre Bolton y que podían traducirse en millones de dólares en costes legales y en varias décadas entre rejas, según han señalado fuentes consultadas por la cadena estadounidense MS Now.

En cualquier caso, el pacto de culpabilidad de Bolton —que deberá presentarse ante un juez el próximo 26 de junio— excluye cualquier acusación por filtraciones de información confidencial a medios de comunicación o a gobiernos de otros países. El exasesor de Trump sostiene que “solo” su esposa y su hija tuvieron acceso a los secretos oficiales en cuestión.

Bolton, que tras su salida del Gobierno entre 2018 y 2019 se convirtió en uno de los críticos más feroces del expresidente, fue acusado en octubre del año pasado de cerca de veinte delitos por el manejo indebido de material clasificado, especialmente por la transmisión y conservación ilícita de información sobre la defensa nacional.

Según la imputación, Bolton habría compartido documentos marcados como alto secreto utilizando cuentas personales de correo electrónico y aplicaciones de mensajería. Entre esos materiales figuraban datos sobre posibles ataques futuros, adversarios internacionales y cuestiones sensibles de política exterior.

La causa judicial también sostiene que Bolton guardó de forma ilegal en su vivienda archivos confidenciales que incluían información sobre líderes de un adversario, fuentes de inteligencia y recopilaciones empleadas para obtener declaraciones sobre un país rival.

Meses antes de que se formalizaran los cargos, agentes del FBI registraron su residencia en Bethesda, en el estado de Maryland. Tras abandonar la Administración Trump, Bolton publicó un libro sobre su experiencia en la Casa Blanca, titulado ‘La habitación donde ocurrió’, en el que describe al entonces presidente estadounidense como un incompetente.