El Ministerio de Salud de Kenia ha anunciado este sábado la detección de cuatro infecciones adicionales de la variante Bundibugyo del ébola, con lo que el balance asciende a siete casos confirmados, entre ellos un fallecido. Al mismo tiempo, las autoridades han reforzado las medidas para frenar una posible transmisión comunitaria, insistiendo en que el "riesgo de transmisión sigue siendo bajo".
En un comunicado difundido en sus perfiles oficiales, el departamento de Salud keniano ha precisado que todos los "nuevos casos ya se encontraban en cuarentena cuando desarrollaron síntomas" y que fueron "aislados, analizados y puestos en atención de inmediato" para reducir al mínimo las posibilidades de propagación.
El Ministerio ha detallado que se han identificado 130 contactos, de los que se ha logrado localizar y hacer seguimiento a 128, lo que supone un 98,5% del total, mientras que todavía quedan dos personas por rastrear dentro del dispositivo de vigilancia epidemiológica.
En este contexto, las autoridades sanitarias han subrayado que, por el momento, no existen "evidencias de transmisión comunitaria" y que, por tanto, el "riesgo sigue siendo bajo". Aun así, han instado a la población a mantenerse "vigilantes y seguir las actualizaciones oficiales del ministerio de Salud" para estar informada sobre cualquier cambio en la situación.
Hasta la fecha, Kenia suma siete contagios confirmados y una víctima mortal vinculados a esta cepa, la misma que está golpeando con fuerza a la vecina República Democrática del Congo (RDC), donde el brote ha causado ya más de 4.500 fallecidos y 9.300 casos.