El Ministerio de Salud de Kenia ha anunciado este viernes la segunda víctima mortal por la cepa Bundibugyo del ébola, una mujer de 65 años, con lo que se sitúan en dos los fallecimientos entre los nueve contagios verificados hasta el momento, en un contexto de refuerzo de las medidas para frenar cualquier posible transmisión comunitaria.
En un comunicado difundido en la noche del viernes, el director general de Salud, Patrick Amoth, explicó que la paciente, tercer caso detectado en el país, comenzó a presentar síntomas el 13 de octubre mientras permanecía en cuarentena y fue trasladada ese mismo día a una unidad especializada en enfermedades infecciosas. Allí recibió atención intensiva por parte de los sanitarios, aunque finalmente no logró superar la infección.
“La familia de la mujer había sido informada de su fallecimiento y se estaban realizando los preparativos para un entierro seguro y digno en consulta con la familia. Equipos capacitados llevarán a cabo el entierro de acuerdo con los protocolos de salud pública, respetando los deseos y creencias de la familia”, ha asegurado el Ministerio.
Tras este deceso, el balance mortal se sitúa en dos personas, mientras otros siete enfermos contagiados con la misma variante del virus continúan ingresados y bajo observación en dos centros de aislamiento designados por las autoridades.
“En nombre del gobierno y del pueblo de Kenia, el Ministerio expresa sus más sentidas condolencias a su familia, amigos y comunidad, y los acompaña en este difícil momento. Solicitamos amablemente al público y a los medios de comunicación que respeten la privacidad de la familia mientras lloran la pérdida de su ser querido”, reza el comunicado.
El Ministerio ha recalcado además que todos los positivos confirmados pertenecen a un único grupo de contactos ya identificado, por lo que, según sus datos, no se ha detectado por ahora circulación comunitaria del virus.
En conjunto, Kenia suma nueve contagios y dos muertos vinculados a esta cepa, la misma que golpea a la vecina República Democrática del Congo (RDC), donde el ébola ha provocado ya más de 4.500 fallecidos y 9.300 casos.